El debut del británico Stephen Daldry (Dorset, 1961) fue brillante con "Billy Eliot". Dos años después confirmaría que no sólo se trataba de una promesa llevando a la gran pantalla el texto de Michael Cunningham "Las horas". Tras tomarse una pausa de varios años, ahora aspira por tercera vez al reconocimiento de la Academia con "The Reader", también basada en una novela, en este caso del alemán Bernhard Schlink.
La base de su éxito está no sólo en poder convertir en imágenes novelas memorables sin que el espectador se arrepienta de haber entrado en el cine, sino también en rodearse de excelentes actores. Ahí están las candidaturas al Oscar que han recibido sus protagonistas en las tres películas que ha digirido, que le permitió a Nicole Kidman ("Las horas") alzar la preciada estatuilla. Las quinielas apuntan a que este año lo hará su protagonista, Kate Winslet.
A él se ha considerado como uno uno de los cineastas más sentimentales del panorama actual. Que tiene una capacidad innata de trasladar sentimientos a través de la pantalla y arrastrar a su público en un torrente de emociones. Más que narrar, Daldry saca a la luz los aspectos más profundos del alma de sus personajes y los expone sin edulcorantes a la vista de sus fieles.