La estrella encarna a un hombre que, nacido anciano, rejuvenece conforme pasan los años en "El curioso caso de Benjamin Button", de David Fincher, favorita a los premios Óscar con 13 nominaciones.
Brad Pitt aspira a triunfar en la alfombra roja en su segundo intento, no tuvo suerte con "Doce monos" en un filme de corte fantástico en el que, por obra del maquillaje, el látex y los efectos digitales, nace anciano y rejuvenece conforme transcurren los años.
Se trata de la tercera colaboración de la estrella con David Fincher, quien en 2007 regaló a los cinéfilos la soberbia "Zodiac". El autor, dado a conocer con "Alien 3", "Seven" o "El club de la pelea" no ha sido reconocido en su justa medida a pesar de que, para entendidos y aficionados, es uno de los mejores realizadores del panorama norteamericano.
Benjamin es un hombre tan agudamente consciente del paso de tiempo y tan íntimamente ligado a la mortalidad desde sus primeras horas de vida que posee la actitud más deseable hacia la pérdida que un ser humano podría esperar: ni es inmune a su pena ni siente temor por ella. Y mientras transita por un mundo exuberante que se parece al nuestro pero que quizá nunca existió, e investiga los acertijos filosóficos y las paradojas emocionales de la condición de su protagonista.