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¿Reducir los impuestos ayuda a la innovación?

“Convertirse en inventor se basa en dos cosas en Estados Unidos: ser excelente con las matemáticas y la ciencia, y tener una familia pudiente”, según estudio de Harvard.

El ingenio parece estar relacionado con la estabilidad económica en Estados Unidos.
El ingenio parece estar relacionado con la estabilidad económica en Estados Unidos.

Nueva York, Estados Unidos

En un artículo reciente, un equipo de investigadores en el Equality of Opportunity Project, dirigido por el Alexander M. Bell de Harvard, estudió a más de un millón de inventores en Estados Unidos para determinar los factores que indican quién terminará registrando una patente y quién no. “Hay grandes disparidades en índices de innovación dependiendo de la clase socioeconómica”, concluyeron, sin sorpresa.

Más allá de la equidad, los mejores estudiantes tienen mucha más probabilidad de crear patentes. Pero fuera de eso, no hay equidad. “Los hijos de padres en la cima del uno por ciento de la distribución del ingreso tienen diez veces más probabilidad de volverse inventores que los niños de padres con ingresos por debajo de la media”, los investigadores escribieron en un resumen de su artículo, y este comportamiento no puede explicarse por las capacidades del estudiante. “Convertirse en inventor se basa en dos cosas en Estados Unidos: ser excelente con las matemáticas y la ciencia, y tener una familia pudiente”. Notablemente, el equipo de investigadores encontraron brechas similares, o un poco menos extremas, en aspectos como raza y género.

El artículo señala a los numerosos innovadores perdidos, aquellos que podrían haberse dedicado a inventar si hubieran crecido en circunstancias distintas. Bell y sus colaboradores se lamentan por los “Einsteins perdidos” de Estados Unidos y calculan que “si las mujeres, las minorías y los niños de familias de bajos recursos pudieran inventar al mismo ritmo que los hombres blancos de familias con los más altos ingresos (el 20 por ciento), el índice de innovación en Estados Unidos sería del cuádruple. El equipo de Bell sugiere una “revisión a las políticas que dañan al talento ignorado en estos grupos y proveerlo de mayor exposición a la innovación”, y que “mejorar las oportunidades para niños con desventajas podría ser valioso no solo para reducir las disparidades sino para impulsar mayor innovación y crecimiento”.

Es aquí donde las políticas recaudatorias tienen su mayor efecto en innovación. Ofrecer con oportunidades más equitativas requiere, entre otras cosas, políticas públicas: mejores escuelas, seguro médico al alcance de todos, trabajos con mejores salarios y una red social de seguridad generosa. Por ejemplo, las investigaciones descubrieron que los programas de asistencia social ayudaron al aumento del número de personas que comenzaron un nuevo negocio, pues proveyeron la seguridad financiera necesaria para tomar riesgos; la investigación anterior sugiere que algo similar puede ser válido también para crear a la siguiente generación de inventores.

Incluso si ponemos de lado los programas sociales, la investigación sugiere fuertemente que los niños de familias adineradas tienen más probabilidades de convertirse en inventores. Aun así, las mejores estimaciones de la nueva ley tributaria de los republicanos sugieren que, dentro de diez años, la quinta parte inferior de los estadounidenses verá cómo disminuyen sus salarios

(Walter Frick es editor sénior de Harvard Business Review)