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Liderar en la RSE es una ventaja competitiva y un reto

El gran reto en RSE es mantener el liderazgo de una forma proactiva y ética

J. Roberto Leiva es e ldirector ejecutivo de la Fundación Hondureña de Responsabilidad Social Empresarial
J. Roberto Leiva es e ldirector ejecutivo de la Fundación Hondureña de Responsabilidad Social Empresarial

Tegucigalpa, Honduras.

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es un tema que tiene muchas vertientes para aplicarse en diferentes ámbitos, cada vez más se relaciona con problemáticas globales que afectan el entorno y es aquí donde las empresas deciden cumplirla o no, sin embargo, la responsabilidad ya existe.

La RSE no es un catálogo de requisitos que debemos llenar para conseguir un sello o un distintivo, se da más para realizar acciones que tengan incidencia positiva en los aspectos económicos, laborales, ambientales y sociales, de manera integral, porque si no pierde valor social; es un término amplio para describir los esfuerzos de las organizaciones para impactar positivamente en su entorno.

¿Por qué es importante la RSE? La RSE es voluntaria, carece de obligatoriedad, por lo que las prácticas que haga la organización deberán trascender de la normativa vigente y que, de esta manera, marquen un nuevo nivel para la industria. Tampoco se vuelve obligatoria o certificable por basarse en la ISO 26000, ya que la misma norma declara que es voluntaria.

Todos esos esfuerzos recaen en la reputación corporativa, esto dependerá de cuán comprometida se encuentra la organización, sin embargo, debemos tomar en cuenta cómo estamos comunicando nuestra responsabilidad social a lo interior y exterior para que esto nos lleve a crear ventaja competitiva.

El liderazgo de la empresa en el tema de RSE tiene mucha relación con el liderazgo de sus directivos, porque una persona con poder de decisión establece y comunica una visión tomando en cuenta el equilibrio del corto y largo plazo, también motivar e inspirar a su gente para hacer lo mejor cada día como mejora continua y, sobre todo, crear una cultura ética para hacer siempre lo correcto.

A nivel global, el 56% de los consumidores están dispuestos a pagar más por productos de empresas socialmente responsables, las personas se sienten bien comprando productos y servicios de marcas que se preocupan por su impactos. Esto también lo refleja al momento que trabajamos con proveedores, distribuidores o detallistas.

Algunas empresas no solo prefieren trabajar con empresas responsables, sino que exigen que su cadena de valor también esté realizando buenas prácticas alineadas con el respeto de los derechos humanos, aquí es donde la gran empresa se convierte en un mentor para enseñarle a la mediana o pequeña empresa esas buenas prácticas que debería cumplir.

La RSE también provee otros beneficios interesantes para los negocios como es el acceso a financiamiento, los inversores están mas propensos a otorgar facilidades a negocios con buena reputación. También se pueden identificar nuevas oportunidades de negocios, por ejemplo el desarrollo de nuevos productos y servicios.

El gran reto que sigue persistiendo en RSE es mantener el liderazgo de una forma proactiva y ética, pues diversas empresas comprometen a su equipo, sus recursos, su reputación y su comunicación a la orden de los principios que rigen su negocio.