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Amenazas de Trump afectarían metas para 2017

Raf Flores es licenciado en Ciencias Económicas, con un Post Grado en Planificación del Desarrollo y Política Industrial.

Raf Flores es el subcoordinador del Fosdeh. Foto: Andro Rodríguez
Raf Flores es el subcoordinador del Fosdeh. Foto: Andro Rodríguez

San Pedro Sula, Honduras.

Si Donald Trump cumple con su palabra de revisar las políticas migratorias y los tratados de libre comercio, los efectos para la economía hondureña serían catastróficos

Los dos principales temas de política exterior del futuro presidente de Estados Unidos, la política comercial y la migración, afectarían directamente al país.

El tema migratorio está directamente ligado a la economía local, ya que en Estados Unidos residen al menos un millón de hondureños, 850,000 de ellos indocumentados, que envían remesas al país.

Según cifras del Banco Central de Honduras (BCH), entre el 1 de enero y el 8 de diciembre de este año el envío de remesas alcanzó los 3,691,6 millones de dólares, un 6.5% más que al mismo período de 2015.

Remesas

Si Trump endurece las medidas antiinmigrantes, los efectos para la economía hondureña serían catastróficos, advirtió el subcoordinador nacional de Fosdeh, Raf Flores.

“El país depende de la remesas, un 18% de su PIB depende de las remesas”, planteó el economista.

Además, dijo, se “puede acelerar fácilmente la convulsión social” ya que “con menos entrada de remesas, ¿cómo vamos a mantener a miles de hogares que se mantienen con las remesas que les envían sus parientes desde Estados Unidos?”.

Comercio

El panorama se agravaría, en el caso que Trump decida revisar o denunciar los tratados de libre comercio y generar incentivos para la repatriación de capitales.

Citó que el sector de la maquila, donde el 41% de la inversión proviene de Estados Unidos, es el principal generador de empleo en el país, son 135,000 empleos “y si se van, quedamos también sin eso (...); perderíamos parte de esos empleos”.

Honduras, que es signataria del tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, Estados Unidos y la República Dominicana (CAFTA-RD, por sus siglas en inglés), tras 10 años de entrada en vigor del mismo, no alcanzó los grados de competitividad que se proponían.

Se está acabando el período de gracia para la desgravación arancelaria de mercaderías y en Honduras “no hicimos nada para ser competitivos” y más bien “somos importadores cada vez mayores, por ejemplo de granos como el arroz y el maíz”, que se importan en altos porcentajes desde Estados Unidos.

Dijo que en las condiciones actuales, para el que produce concentrados y alimentos para animales es más barato utilizar el maíz importado de Estados Unidos que el producido acá en el país, y “en la medida que se vaya devaluando el lempira, los insumos para producir internamente son cada vez más caros, entonces va a ser más barato la importación de maíz”.

Y si la OPEP (Organización de Países Productores de Petróleo), busca que el precio internacional incremente, entonces habrá una mayor factura petrolera, menos remesas y el tipo de cambio tenderá a acelerarse.