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Los cisnes negros de la economía para 2018

Los efectos de la crisis poselectoral pasarán factura y ponen presión sobre la moneda y los ingresos públicos

Los analistas económicos consideran que el nuevo gobierno tendrá que reorientarse a ver cómo se genera más empleo para reducir la pobreza.
Los analistas económicos consideran que el nuevo gobierno tendrá que reorientarse a ver cómo se genera más empleo para reducir la pobreza.

Tegucigalpa, Honduras

La crisis política pasaría la cuenta este año a los hondureños y se convierte en el gran cisne negro para el país. La economía, que venía registrando importantes avances macroeconómicos, estaría viéndose frenada y a la espera del accionar de la comunidad internacional.

Los economistas se atreven a analizar sobre los “cisnes negros” que sobrevolarían la economía del país, basados en análisis preliminares de los efectos del tranque de vías de comunicación y destrucción de negocios en varias regiones del país.

1. Reconocimiento político
Los economistas imaginan escenarios extremos (pero factibles) como la tardanza de Europa en reconocer el gobierno electo. La Unión Europea puede suspender para Honduras el Acuerdo de Asociación UE-Centroamérica. Este Acuerdo es sui géneris, ya que aparte del contenido comercial incluye los pilares del diálogo político y la cooperación. Una decisión de este tipo sería catastrófico para Honduras, que tiene en la UE uno de sus principales socios comerciales.

En el caso de Estados Unidos no sería factible, ya que el Tratado de Libre Comercio (CAFTA-RD) no incluye cláusulas de ese tipo.

2. Baja en las calificaciones internacionales e ingresos
Las calificaciones de riesgo obtenidas en 2017 podrían caer nuevamente como consecuencia de la imagen de inestabilidad social. Eso tendría repercusiones, por ejemplo, para los bonos soberanos, que se vuelven más caros porque somos más propensos a la incertidumbre de pago, dijo el economista del Foro Social de la Deuda Externa (Fosdeh), Ismael Zepeda. El economista recordó que las calificadoras ya advertían en sus análisis que el crecimiento económico y el seguimiento de la fortaleza que ha tenido Honduras dependía que se mantuviera políticamente estable.

En su documento “¿Cuál es el costo socioeconómico de la crisis electoral en Honduras?”, el Fosdeh prevé, incluso, que el déficit fiscal para el año 2017 podría ser mayor al proyectado por la autoridad económica como consecuencia de una caída en la recaudación tributaria, principalmente del impuesto sobre ventas, que es la primera fuente de ingresos de la estructura tributaria nacional.

3. Reducción de la IED
La imagen de inestabilidad política frenaría la ya baja Inversión Extranjera Directa en Honduras, así como las nuevas inversiones de capitales nacionales.
De persistir el actual estado de cosas “no habrá tanta confianza para que los agentes económicos traigan acá sus capitales”, dijo la expresidenta del Colegio Hondureño de Economistas, Liliana Castillo.

“La crisis política lo que refleja es la baja institucionalidad del país y el proceso electoral solo es uno de los elementos. La institucionalidad para los inversionistas es vital para la colocación de sus capitales”, señaló, por su parte, el economista del Fosdeh, Ismael Zepeda.

4. Menor producción
Los niveles de producción y el nivel de productividad del país caerían. “Será como un círculo vicioso: no voy a producir por los altos costos porque voy a tener pérdidas; no voy a producir porque no puedo comercializar mis productos; no voy a producir porque no puedo exportar”.

Como consecuencia inmediata se incrementará el desempleo, habrá más subempleo y, por ende, más pobreza. “Si no hay ingresos no hay consumo y los ritmos de producción disminuyen y la escasez de productos dispara los precios de lo poco que se está produciendo”, agrega Zepeda.

Para el economista Claudio Salgado, los efectos de la actual crisis poselectoral “se verán en unos seis meses”.

Salgado estimó una caída del Producto Interno Bruto (PIB). Reflexionó que si en la crisis del año 2009, marcada por el golpe de Estado a Manuel Zelaya, cayó -2.4% es posible una baja similar.

5. Devaluación y deuda externa
La menor actividad económica generaría presión sobre la devaluación del lempira, que se mantuvo relativamente estable en 2017.

Marlon Tábora, expresidente del BCH, califica de “error” la baja devaluación porque el país pierde competitividad. La devaluación es bienvenida por los exportadores, pero reduce el poder adquisitivo de la población en general.

En el tema de deuda, un estudio del Fosdeh advierte que “la adquisición de endeudamiento será menos concesional, por lo tanto, el no concesional, como el bono soberano, será con un alza en la tasa de interés”. Liliana Castillo, expresidente de CHE, no descarta la aprobación de más impuestos.