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Con su negocio de cocina revive la cultura caribeña

Tras fallecer su madre, Beatriz decidió fortalecer su pasión por la cocina, en la que homenajea a los negros de habla inglesa.

Beatriz Beaumont, su hija Angie Colbourne y la chef Wanda Bodden muestran platillos. / Foto: Yoseph Amaya

San Pedro Sula, Honduras.

Beatriz Beaumont Grant (59) entró en una profunda depresión al perder a su madre en 2010.

En medio de su tristeza, la también mamá de tres hijos y abuela de dos, decidió aprovechar su talento natural en la cocina para emprender.

Ingresó a la Academia Las Amigas y de la mano del chef Carlos Arita perfeccionó su habilidad en preparar boquitas, pastelería, ensaladas, comida típica y sobre todo en la comida caribeña.

Cultura
Los negros de habla inglesa provienen en primer lugar de los esclavos negros que fueron traídos a las Islas de la Bahía por los ingleses a finales del siglo 18 y mediados del 19 y, en segundo lugar, descienden de los que llegaron libremente a la zona para trabajar en las compañías bananeras a inicios del siglo 20 provenientes del Caribe.

“Todo mundo habla de la gastronomía de grupos étnicos, como garífunas que es excelente, pero los negros de habla inglesa también tienen sus platillos”, asegura Beaumont Grant, quien tiene ascendencia francesa e inglesa.

Sus abuelos llegaron a Honduras para trabajar en la Tela Railroad Company, radicándose en Puerto Cortés.

De su herencia cultural, Beatriz cocina rice and beans (arroz con frijoles), cola de cerdo, plátano maduro, Johnny Cake, pan de ayote y demás platillos representativos de los negros de habla inglesa.

Por un año dirigió la regional de la Academia Las Amigas en Puerto Cortés, y ahora su propia escuela y venta de comida para eventos ubicado en el barrio San Martín.

“Me he independizado y hago eventos. Doy todo de mí para que mis estudiantes aprendan técnicas y conocimientos, sin duda lo mejor”, comenta.

Una de sus estudiantes y ahora chef Wanda Bodden Heustis, dice que Beatriz es muy fuerte para transmitir sus conocimientos. “Llega un momento en que todos estamos cansados y ella sigue con un entusiasmo que motiva y que inspira ese gran amor por la cocina”.