Sucesos Policiales
26 de Diciembre de 2012

Cinco niños quemados por cohetes en Navidad

01:41PM   - Redacción:  redaccion@laprensa.hn

Pese a la ordenanza en varios municipios que prohibieron la venta de pólvora siempre se comercializó el producto dejando a menores lesionados.

Ya suman cinco los niños quemados por la inadecuada manipulación de pólvora durante estas fiestas navideñas.

Pese a la prohibición de la venta de cohetes en varios municipios del país, estos se vendieron a la vista de todos, y el resultado: niños con partes de sus cuerpos mutiladas o marcadas por estos artefactos.

En la sala de emergencia pediátrica del hospital Mario Catarino Rivas, ingresaron ayer poco después de la media noche tres menores con lesiones de segundo y tercer grado, de entre 10 y 14 años.
Perderán dedos por explosión

Los tres infantes podrían perder miembros de sus manos por la explosión de los cohetes.

Desde La Arada, Santa Bárbara fue trasladado, un pequeño de 10 años, que jugaba con otros niños a tirar petardos, según los médicos perderá tres dedos de su mano izquierda.

“Uno de mis amigos tiró un cohete de cebolla, y no reventó, por eso lo recogí para sacarle la pólvora, pero al agarrarlo explotó”, contó entre lágrimas el pequeño, que hoy desde su cama en la sala de pediatría, envía un mensaje a los otros niños: “No jueguen con cohetes, porque es muy peligroso”.

Otro niño llegó desde la colonia 27 de Octubre, de El Progreso, con quemaduras en su mano derecha.

“Eran las 12:00 pm, él salió de la casa, y se puso a reventar cohetes, a los minutos ya se había quemado”, declaró Wendy Almendarez, hermana de infante. Ayer en la sala de Ortopedia del Rivas, otro adolescente de 14 años gritaba por el dolor que las quemaduras de su mano le causaban. Cerca de las 10:00 am, salió a jugar, y en su recorrido por la colonia Bermejo, lugar donde reside junto a sus padres y una hermana de 10 años, encontró entre los papelillos de los cohetes quemados, un mortero de unos 10 centímetros de largo, aparentemente ya usado.

“Le estaba sacando la pólvora para quemarla, cuando reventó”, dijo el menor.

Su padre se lamentaba al ver a su hijo con la mano derecha, casi desecha.

“Somos gente pobre, jamás le he comprado cohetes a mis niños, porque prefiero comer”, dijo Concepción Muñoz, progenitor del pequeño.

Un cuarto niño de 12 años procedente de El Paraíso, Copán, llegó hace dos días con quemaduras que cubrían todo su rostro y las manos.

“Él se quemó el 20 de diciembre, en la noche, pero lo remitieron hasta acá hace dos días. Yo me estaba bañando cuando escuché al niño llorar, salí corriendo, pero él ya estaba envuelto en sangre, no sé que ocurrió porque él no dice nada”, declaró Dunia Arriaza, madre del pequeño de 12 años.

Hasta ayer no podía abrir sus ojos por las graves lesiones. Aún no se sabe con exactitud lo que pasó, ya que habla muy poco, y evita recordar esos momentos, en los que una travesura terminó marcando su vida para siempre. Carlos Arana, pediatra del Rivas, contó que los primeros dos menores de 10 años, dijo que los menores tienen lesione importantes y serán los cirujanos plásticos los que determinen si perderán los dedos.

“Son quemaduras de tercer grado. Es importante que los padres tomen conciencia pues falta todavía fin de año, y no queremos más niños quemados”, declaró el galeno.
Quemados en Tegucigalpa

Un menor de ocho años fue ingresado la madrugada de ayer a la sala de Niños Quemados del hospital Materno Infantil tras presentar quemaduras de tercer grado producto del estallido de un volcán. El infante se convirtió en la cuarta víctima que ingresa al centro asistencial por quemaduras de cohetes, luego del ingreso el pasado sábado de otro menor de 14 años procedente de El Paraíso.

“Tenemos el ingreso de un niño la madrugada del 25 de diciembre tras explotarle un volcán en la bolsa del pantalón, produciéndole quemaduras en el muslo y abdomen, de tercer grado”, explicó Carlos Flores, médico cirujano de la Sala de Quemados.

Según las autoridades del centro asistencial, este año disminuyó la cantidad de menores afectados por pólvora, pues durante la temporada se han atendido cuatro infantes, a diferencia del año anterior, cuando en total fueron atendidos 16 menores, ocho de la capital y ocho del interior del país.
Un adulto afectado

En la sala de Quemados de Adultos del hospital Escuela también ingresó un joven de unos 22 años, quien llegó con graves lesiones en su mano derecha luego de que le explotara un mortero, el hecho ocurrió en la colonia San Miguel de la capital.

Ingresaron cuatro adultos en la sala de Quemados de Adultos, entre ellos el joven.

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