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“El que hable lo matan”

Balaceras, zozobra y complicidad por temor a ser silenciados es el diario vivir de los habitantes de varios municipios en el departamento de Copán.

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Balaceras, zozobra y complicidad por temor a ser silenciados es el diario vivir de los habitantes de varios municipios en el departamento de Copán.

Los hampones del narcotráfico mantienen a raya a cualquiera que intente enfrentarlos, no importa si son policías o autoridades edilicias.

Con una ‘llamadita’ obtienen protección inmediata de los cárteles internacionales", expresó el obispo de Copán, Luis Alfonso Santos.

LA PRENSA publicó en exclusiva esta semana la serie "Cercados por el narcotráfico", dejando al desnudo este flagelo que azota el país, especialmente en las zonas norte y occidente.

"La región occidental se ha convertido en estratégica para el tráfico de drogas.

En una recepción, el ex embajador -Frank- Almaguer dijo que el occidente era un corredor de la droga y él tenía fuentes informativas confiables.

Si van a Gracias, Lempira, encuentran que se vende coca, en Erandique, un pueblito inhóspito, casi aislado, lo mismo; en Camasca y otros caseríos, la remesa familiar se gasta en alcohol y en droga.

En San Antonio y Colomoncagua, las construcciones que se miran, evidentemente son dinero producto de la droga, las ganancias de la ganadería no se miran inmediatamente, tardan unos cinco años y ahí se miran cercas, casas, carros, de la noche a la mañana.

Hay muchas formas de encubrir el dinero de la narcoactividad. En Santa Rita, Copán, hay grandes restaurantes donde impera el desorden.

Narcomunicipios

El municipio de El Paraíso es todo un caso. Ahí las muchachitas no aceptan al novio si no tiene un carro 2.8 último modelo, carrazo que los narcos sí lo tienen; en El Paraíso sólo la iglesita queda porque todo lo demás ya lo compraron los narcos, casas, edificios, haciendas de ganado, etc."

El obispo detalló que "en El Paraíso y en El Espíritu, Copán, hay aldeas donde pueden verse mansiones como en Lomas del Guijarro de Tegucigalpa. ¿De dónde ha salido este dinero? Es dinero del narco.

La ubicación geográfica es determinante porque en Ocotepeque, Copán y Santa Bárbara tenemos toda la frontera con Guatemala y al lado la de El Salvador, es casi imposible detener a los traficantes porque pasan por cualquier parte. Honduras, Guatemala y El Salvador son el trifinio de la droga".

El obispo dijo ser testigo de lugares donde se ha roto la tranquilidad porque ya nadie está seguro.

"En la cordillera de El Espíritu se escuchan tiroteos a las siete de la noche con armas pesadas, la gente se mete a sus casas, porque es la hora cuando están pasando los narcos.

Guardan silencio, no hablan por temor a represalias, porque si hablan no amanecen vivos, los matan.

Algunos jefes policiales están confabulados, aliados con el narcotráfico.

Yo lo que he predicado siempre es que cada familia se dedique a su trabajo y que se aleje de la corrupción. Antes eran otros los peligros, ahora es el narco".

Contactos internacionales

El sacerdote añadió que casi todos los capos de la droga de Copán están bien conectados con sus compinches internacionales.

"Un ejemplo de ello es el reconocido ‘Mamalicha’. Estaba preso en Copán Ruinas y dijeron que tenía sida, lo dejaron libre hace unos dos años pero ahí anda Mamalicha como si nada. Él le dijo a la Policía: Ustedes no pueden hacerme nada a mí, una ‘llamadita’ y enseguida tengo la protección internacional.

Otro problema es que la población desconfía de la Policía, la Policía es un peligro, un ciudadano fue detenido y le quitaron su documentacion, fue a la Policía y eran ellos mismos."

El otro problema es que no hay justicia, pero eso se explica porque los jueces tiene miedo, no hay seguridad para nadie".

Bandas poderosas

El obispo continuó con su relato. "Un señor de apellido Chinchilla de la banda del mismo nombre dijo que estaba enfermo, lo llevaron al hospital de Occidente y en las barbas de la Policía se escapó, lo que dice la gente es que los agentes reciben dinero de los narcos para hacerse de la vista gorda, les pagan por no hablar, es toda una corrupción que tiene que ver con el narco.

Esto es algo dañino para Honduras porque si la Policía está dentro de este negocio nosotros no tenemos ninguna defensa.

En este ambiente tenso, donde en cualquier momento puede ocurrir lo inesperado, la gente se mira orando con el sentimiento de que si le pasó a aquel, le puede pasar a ellos".

El obispo de Copán expresó que en La Entrada se producían secuestros por 10 mil y 20 mil lempiras.

"En los tiempos de José Hidalgo Niño existían tres bandas de delincuentes, eso fue hace 20 años. Estaban los Chinchilla, los Pacheco y los Hidalgo Niño. La Policía acabó primero a los Pacheco, luego los Chinchilla se pelearon con los Hidalgo Niño, y al final la Policía agarró a los Chinchilla. Eran los que mandaban en ese sector.

Ahí la delincuencia era incontenible: te decían enemos tu carro, si lo querés mandá 20 mil lempiras y la gente por no perder 300 mil que valía el carro daba los 20 mil lempiras.

Los narcos se dan lujos que muy pocos pueden costearse, ha habido casos en que traen artistas en vuelos express para sus fiestas privadas.

En La Entrada, Copán, llevaron a un grupo -El Chapo de Sinaloa- en helicóptero, pero como por ‘castigo divino’ se vino un vendaval y no pudieron actuar", relató Santos.

Aunque andan en malos pasos, muchos narcos dicen ser católicos pero no van a misa, "sus parientes sí", dice el obispo, quien afirmó recibirlos con ecuanimidad. "Se vuelven espada de doble filo, porque como pueden ser sinceros, pueden ir a contarle a sus parientes lo que se dice en la Iglesia", puntualizó el obispo copaneco.

Están vendiendo crack cerca de los colegios: Rodas Gamero

Tegucigalpa. El ministro de Seguridad, Jorge Alberto Rodas Gamero, dijo ayer sentirse muy preocupado por la cantidad de piedras de crack que la policía decomisa a diario a los jóvenes hondureños, agregando que éstas provienen del pago que los narcotraficantes hacen a las "mulas".

El funcionario señaló que el pago por el transporte de la droga ya no ocurre sólo en efectivo, ahora una buena parte es en crack, que luego se comercializa en las cercanías de los colegios y en los centros de diversión de los jóvenes.

Además le preocupa de gran manera el narcotráfico, que trae violencia y muerte, principalmente en los corredores del litoral atlántico y occidente, que comprenden departamentos como Colón, Atlántida, Cortés, Copán y Santa Bárbara; entre otros, no obstante cree que los esfuerzos policiales se incrementarán con algún apoyo internacional.

En cuanto al crack, ejemplificó que sólo ayer se decomisaron 130 piedras de crack en la Penitenciaría Nacional, y ya se habían decomisado 123 piedras en el penal de Danlí.

"Vemos con mucha preocupación que gran parte de la juventud y bastantes jóvenes consumen crack, una sustancia dañina que nos está causando un serio y grave problema a toda la sociedad hondureña. Solicito a los padres que estén más pendientes de sus hijos, para saber dónde andan y si consumen droga".

En cuanto al tema general del narcotráfico, indicó que en el trancurso del año se han decomisado más de cinco mil kilos de cocaína, junto al Ministerio Público, las Fuerzas Armadas y la DEA, Departamento de Estados Unidos Antidrogas.

Ligados a los decomisos de droga, dijo que existe otro problema y es que ya han llegado varios abogados a reclamar los bienes incautados a los narcotraficantes y en alguno de los casos se los devolvieron, pese a que la ley establece que deberán pasar a manos del Estado, bajo la administración de la Oficina de Bienes Incautados, que depende del Ministerio Público.

Pero además de que se les ha devuelto algunos vehículos incautados producto de casos de narcotráfico, también informó de la recaptura de un barco que estaba bajo custodia de la Oabi. El barco fue capturado con droga, pero luego la Oabi lo alquiló y fue recapturado conteniendo nuevamente droga, lamentó el funcionario.