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Peña Blanca y Suyapa serían las primeras ciudades modelos

<p>Los opositores cuestionan que cede la soberanía territorial, política y jurídica del territorio.</p>

Por su estratégica posición geográfica, la comunidad de Peña Blanca en el departamento de Cortés, al norte de Honduras, se perfila fuertemente como la primera zona de empleo y desarrollo económico (Zede) tras aprobarse en el Congreso Nacional la ley orgánica que regulará esas entidades especiales de desarrollo, conocidas como ciudades modelos.

Lo único que podrá impedir que Peña Blanca sea el primer laboratorio para la implementación de las Zede en Honduras es que los pobladores de esta pequeña y pujante localidad de 32 mil habitantes digan que no en el plebiscito al que han sido convocados el próximo 24 de noviembre.

En su última semana de sesiones, el Poder Legislativo ratificó la Ley Orgánica de las Zede y aprobó dos propuestas formuladas por los pobladores de Peña Blanca y la aldea de Suyapa en Tegucigalpa para convertirse en distritos agroturístico y religioso, respectivamente, en el marco de esta nueva legislación.

Esta ley norma las reformas de los artículos 294, 303 y 329 de la Constitución de la República, mediante las cuales se crearon estas zonas de empleo y desarrollo. La aldea de Suyapa sería el segundo laboratorio de las Zede, pero su perfil religioso y las discrepancias entre sus pobladores de ceder su espacio territorial pueden dar al traste con este ambicioso proyecto. Al igual que en Peña Blanca, los “suyapinos” decidirán en una consulta popular su destino.

Mediante la creación de estas zonas especiales, que sustituyeron eufemísticamente a las polémicas ciudades modelos, el Estado de Honduras pretende atraer las inversiones a través de la adopción de nuevas tecnologías que permitan producir miles de empleos con un alto “valor agregado”.

Se vislumbra que estas regiones especiales generarán miles de puestos de trabajo y con ello se reducirán las desigualdades sociales porque se dotará a la población que se encuentre dentro de sus límites de servicios de salud, educación y seguridad pública para mejorar sus condiciones de vida.

Cuestionamientos

Los cuestionamientos no se han hecho esperar, ya que algunos consideran que las Zede comprometen seriamente el territorio y la soberanía del Estado hondureño en vista de que faculta a estas entidades a expropiar propiedades, formar su propio gobierno y establecer tribunales con competencia exclusiva.

El artículo 1 de la ley establece que las Zede “son parte inalienable del Estado de Honduras, sujetas a la Constitución de la República y al Gobierno nacional en soberanía, aplicación de la justicia, territorio, defensa nacional, relaciones exteriores, temas electorales y emisión de identidad y pasaportes”.

Se conforman como entes autónomos con personalidad jurídica, creados con el propósito de acelerar el cumplimiento del Plan de Nación y facilitar condiciones que le permitan al país la inserción en los mercados mundiales bajo reglas altamente competitivas y estables, reza el artículo.

Las Zede están autorizadas para establecer su propia política y normativa y establecer controles sobre cualquier sistema de transporte que se interne en su jurisdicción.
Dentro de estas zonas especiales se podrán desarrollar centros financieros internacionales, centros logísticos, ciudades autónomas, cortes comerciales internacionales, distritos especiales de inversión, distritos energéticos renovables, zonas económicas especiales.

También habrá zonas económicas sujetas a un sistema jurídico especial, zonas agroindustriales, zonas turísticas especiales, zonas mineras sociales, zonas forestales o cualquier otro régimen especial no señalado en la ley o que incluya una combinación de varios de estos sistemas.

Total autonomía
La ley establece que las Zede gozarán de autonomía funcional y administrativa, que incluye las funciones, facultades y obligaciones que la Constitución y las leyes secundarias confieren a los municipios. Contará con “tribunales autónomos e independientes” con competencia exclusiva dentro de su jurisdicción y podrá adoptar su propio modelo o sistema jurídico de otras partes del mundo, con la única salvedad de que deberá garantizar los principios constitucionales de protección de los derechos humanos.

En la parte fiscal, las Zede tendrán su propio presupuesto y podrá recaudar y administrar sus tributos, determinar las tasas por servicios y celebrar todo tipo de convenios o contratos para cumplir sus objetivos, aún cuando fuere a lo largo de varios períodos de gobierno.

Asimismo podrán contraer obligaciones económicas y financieras dentro y fuera del país con el aval del Estado de Honduras, aunque en este caso no será responsable por las deudas y los compromisos financieros que adquieran. Tampoco podrán requerir fondos nacionales o municipales para su funcionamiento.

La ley establece que la propiedad del suelo o donde estén asentadas las Zede creadas en zonas de baja densidad poblacional será administrada por estas en nombre del Estado de Honduras.

En ese aspecto, el Estado podrá expropiar, previa indemnización, a los propietarios de las mismas y el justiprecio será determinado con base en valores referenciales de los mercados de bienes de igual calidad que estén fuera de esa jurisdicción.

Las Zede podrán declarar la expropiación por causa de utilidad o necesidad pública de los bienes que considere necesarios para su expansión y desarrollo. El artículo 26 es más claro en este sentido al establecer que los “inmuebles comprendidos dentro del ámbito espacial de competencia de las Zede pueden ser incorporados al régimen por expropiación, compra, asociación con propietarios interesados en ser parte de los mismos”.

Entre otras cosas, tendrá sus propios medios de comunicación para la publicación de su normativa interna y vigente dentro de su jurisdicción. Las leyes que sean aprobadas por el Congreso Nacional de Honduras serán también publicadas en La Gaceta.

Las Zede estarán gobernadas por un secretario técnico que será electo por un comité para la adopción de mejores prácticas, integrado por 21 personas del sector privado, la academia y el sector público de reconocida honorabilidad, liderazgo, capacidad ejecutiva y prestigio internacional.

Además de lo anterior, la normativa establece los derechos fundamentales y deberes de sus residentes, la estructura administrativa, las facultades de la secretaría técnica, los mecanismos de auditoría, resolución de conflictos y la seguridad interna.
En este último punto, la ley establece que las Zede están sujetas a jurisdicción especial y contarán con tribunales autónomos e independientes con competencia en todas las materias que estén sujetas a arbitraje obligatorio.

No obstante, los tribunales serán creados por el Poder Judicial por medio del Consejo de la Judicatura a propuesta del secretario técnico y operarán bajo la tradición de derecho común anglosajón o common law.

Los jueces y magistrados serán nombrados también por el Consejo de la Judicatura de un listado propuesto del comité de mejores prácticas.

Compromete soberanía

Yuri Sabas, diputado liberal, dijo que no se oponen al proyecto porque todo concepto de generación de empleo es positivo para el país, pero no está de acuerdo con algunos aspectos de la ley porque compromete la soberanía del país y se les concede a las Zede amplias facultades de expropiación.

“Nos opusimos a la normativa y a las reglas del juego que están en lo interno de esas Zede porque creemos que en muchos de esos artículos perdemos mucho de lo nuestro, estamos comprometiendo lo nuestro en nombre del trabajo”, aseveró.

Agregó que de nada sirve crear “castillos de riquezas sobre cinturones de pobreza” porque las empresas que se asienten en las Zede no van aportar nada de impuestos al fisco nacional, es decir, que no dejarán nada a las comunidades y municipios de los alrededores.

“¿Cómo se van mantener los hospitales nacionales alrededor, cómo se van mantener las carreteras sino hay un ingreso? Y a las Zede les estamos dando áreas de nuestro territorio que de repente estaban dentro de un municipio y pagaban impuestos anteriormente”, apuntó.

A juicio del diputado, la sola generación de empleo para la población no representa un beneficio ni una derrama social porque las Zede se beneficiarán de la infraestructura del país, pero no dejarán nada para mantenerla o mejorarla.

Aldeanos de Suyapa se oponen

Los nativos de la aldea de Suyapa expresaron su desacuerdo en convertir sus propiedades en una zona de empleo y desarrollo económico (Zede) y amenazaron con tomarse la iglesia e impedir la celebración de misas si el Gobierno insiste en este proyecto.

La semana anterior, el Congreso Nacional aprobó un proyecto de decreto orientado a hacer una consulta popular para que los pobladores de la aldea de Suyapa decidan en las próximas elecciones si están de acuerdo en convertir esa comunidad en un distrito religioso y en la primera Zede de la región central.

Carlos Márquez, presidente del patronato de la aldea de Suyapa, dijo que no están de acuerdo con esta iniciativa en vista de que la pretensión es apropiarse de las tierras y el bosque que tanto les ha costado cuidar.“Se está planteando que la aldea de Suyapa va a ser una ciudad modelo y a los pobladores nativos de la aldea de Suya, los que estamos en la ermita junto a la Virgen, no se nos ha consultado y somos siete mil habitantes”, apuntó.

Márquez indicó que los que andan con esa iniciativa son los pobladores de la colonia Nueva Suyapa, quienes pretenden apropiarse de sus propiedades y ahora dicen que todos los nativos de la aldea están de acuerdo, lo cual no es cierto.“Los pobladores de la Nueva Suyapa andan usurpando nuestros nombres y quieren posesión de nuestras tierras, quieren lotificar las tierras para venderlas.

Andan buscando negocios”, afirmó. Advirtió que si el Gobierno insiste en llevar adelante este proyecto, se tomarán la basílica de Suyapa y no permitirán las misas. “Vamos a tomarnos las calles de acceso para ejercer medidas de presión y que el Gobierno ponga las barbas en remojo y no autorice esto, sino que nos consulte y nos diga qué quiere hacer con nuestra comunidad”.

Política y económica fiscal

1. Régimen Fiscal

Contarán con régimen fiscal independiente orientado a una política de bajos impuestos.

2. Impuestos

Las Zede definirán el porcentaje de impuestos por cobrar en cada caso dentro de los parámetros establecidos.

3. Control de Cambio

No se aplicarán políticas de control de cambio dentro de las Zede. Los medios de cambio deben ser libremente convertibles.

4. Comercio

Las Zede operarán sobre una política de libre comercio y competencia con libre circulación de bienes, activos intangibles y capital.

5. Aduanas
Las Zede son zonas fiscales y aduaneras extraterritoriales distintas a las del resto del territorio nacional.

Clasificación

del Régimen Fiscal de las ZEDE

El ISR a las personas naturales no será superior al 12%.

Los impuestos a las personas jurídicas no serán superiores al 16%.

El IVA no podrá ser superior al 5%.

El Impuesto de la propiedad de la tierra en desuso será fijado por la Zede.
Impuesto de bienes inmuebles será fijado por la Zede.

Política de Empleo

Los trabajadores hondureños tendrán preferencia sobre los extranjeros.
Se prohíbe a los patronos emplear menos del 90% de trabajadores hondureños y pagar a estos menos del 85% del total de los salarios que se devenguen en sus respectivas empresas.