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Honduras: Siete de cada 100 policías dieron positivo en drogas

<p>De 1,419 pruebas toxicológicas efectuadas se comprobó que 99 agentes consumieron sustancias ilegales.</p>

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Además de la corrupción y los nexos de varios de sus miembros con la delincuencia, la Policía hondureña afronta otro grave problema interno que mina su capacidad de respuesta ante el crimen y su credibilidad frente a la sociedad hondureña: el uso de drogas ilegales por muchos de sus agentes. El consumo de sustancias prohibidas de un importante número de policías, especialmente cocaína y marihuana, ha cobrado niveles alarmantes en la vilipendiada institución policial, según se desprende de una investigación de Diario LA PRENSA.policías que dieron positivo por consumo de drogas, 8 de los cuales resultaron reprobados por ingesta de “sustancias justificables o medicamentos”.De acuerdo con la investigación, se confirmó que el mayor número de policías que consumieron drogas ilegales y “justificables” se encontraron en el Comando Especial Cobras, con 28; la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), con 16, y la Jefatura Regional de La Ceiba, con 25.En la Jefatura Metropolitana de Tegucigalpa se detectó a 6 que dieron positivo de 36 evaluados; en la Dirección Nacional de Tránsito, 14 de 262 examinados, y en la Jefatura Regional de San Pedro Sula, cinco de un total de 428.En el inicio del proceso, entre junio y agosto de 2012 se ejecutaron las primeras pruebas integrales (toxicológicas, polígrafo, psicométricas y socioeconómicas) a 145 oficiales y agentes, de los que tres resultaron reprobados en el examen toxicológico.Falta conocer los resultados de las pruebas efectuadas por petición del presidente Porfirio Lobo Sosa a 56 miembros de la Guardia de Honor Presidencial. Además, aún quedan los análisis hechos a 270 aspirantes a policías de la promoción de 2012.La institución no precisó si entre los reprobados en los exámenes toxicológicos están oficiales de la escala ejecutiva, es decir, comisionados y subcomisionados; sin embargo, una fuente oficial confió que los reprobados incluyen oficiales de la escala media y policías de la escala básica.Porcentaje inusualSi se toma como base la totalidad de los resultados disponibles, es decir, 1,419 efectivos policiales, y se comparan con los 99 que reprobaron y salieron positivos en la prueba toxicológica, resulta que un 7% de todos los evaluados venían consumiendo algún tipo de droga.Para los expertos y peritos forenses consultados, este porcentaje es bastante alto tratándose de una institución policial en la que se supone que existen rigurosos controles para evitar el consumo de drogas por sus miembros.Además, los resultados deben causar preocupación considerando que solamente se trata de una pequeña muestra de 1,419 efectivos de un universo total de 14 mil policías que laboran dentro de la institución policial. La Ley Orgánica de la Policía contempla que un agente encontrado en consumo de sustancias prohibidas por la ley puede ser cancelado de inmediato sin ninguna responsabilidad para el Estado.Son un peligroEl exdirector de Medicina Forense, Denis Castro Bobadilla, se mostró alarmado por este alto consumo de drogas dentro de la Policía y dijo que eso solo demuestra el enorme problema de salud pública en la sociedad hondureña.“Si se trata del consumo de drogas en una institución de seguridad pública, es sumamente grave y sumamente alarmante porque a mi criterio los policías devienen obligados a cumplir ciertos requisitos y una Policía con drogadictos constituye un riesgo para la sociedad”, afirmó. Castro Bobadilla explicó que, desde el punto de vista sociológico, un policía que consume drogas es un serio peligro para la ciudadanía porque en su afán de suplir sus necesidades de droga puede cometer actos ilícitos como extorsiones o cobro de mordidas. Por otro lado, el drogadicto va entrando en un círculo vicioso que involucra a otras personas a su alrededor. A juicio del experto, el 7% de policías que consumen drogas es bastante alto si se toma en cuenta que se trata de una institución pequeña en número de agentes y la cantidad de población. “Pero si tuviéramos 100 mil policías activos, eso sería otra cosa”. En relación con la conducta y el nivel de peligrosidad que representa para la sociedad un policía que consume drogas, Castro Bobadilla indicó que eso dependerá de si se trata de un consumo primario o de un problema crónico, del grado de educación que posea y los patrones del “superyo” que controle a la persona. Explicó que los consumidores de drogas se comportan diferente según su tipo educativo y sus patrones de conducta, de modo que un agente con problemas de drogas y nivel educativo bajo muestra tendencia más agresiva y conducta más instintiva. “A menores patrones, la conducta es más instintiva. Entonces, la probabilidad de hechos de violencia es mayor. Contrario sensu, si fuera un nivel superior, como un oficial de la policía, se va a observar que raramente está involucrado en estas situaciones porque los patrones son diferentes”. Dijo que este es un problema muy complejo porque la persona drogadicta no debe ser despedida de la institución donde labora, sino dársele la oportunidad de rehabilitarse porque el Estado deviene obligado a ayudar a la gente drogadicta mediante el sistema de salud.Policías “drogos” fueron separadosEl secretario de Seguridad Pompeyo Bonilla aseguró a LA PRENSA que la mayoría de los policías que no pasaron las pruebas toxicológicas fueron separados de la institución, aunque no precisó si dentro de ese grupo había oficiales. Bonilla aceptó que el alto porcentaje de policías que consumen drogas es preocupante en la institución, pero aseguró que ya se tomaron las medidas correctivas.“Eso es sumamente delicado, pero en el caso de todas las pruebas que han venido positivas de uso de drogas, inmediatamente esos señores policías han sido puestos en la calle y separados de la institución”, dijo.El director adjunto de la DIECP, Mario Chinchilla, confirmó que se han practicado unas 1,700 pruebas toxicológicas, cuyos resultados se entregaron en su momento a las autoridades policiales.Señaló que la Ley Orgánica de la Policía es tajante en ese sentido, especialmente con funcionarios policiales revestidos de autoridad y que portan armas, porque la prueba toxicológica es científica y tiene un ínfimo margen de error.Recordó que el año pasado la DIECP entregó al mando policial 230 resoluciones, entre las cuales estaban los policías que reprobaron las pruebas toxicológicas.“Este año están por remitirse las pruebas que se practicaron en enero y en las que resultaron algunos reprobados. Solo se están elaborando los informes técnicos y las resoluciones para ser remitidos a la Secretaría de Seguridad”, informó.

Además de la corrupción y los nexos de varios de sus miembros con la delincuencia, la Policía hondureña afronta otro grave problema interno que mina su capacidad de respuesta ante el crimen y su credibilidad frente a la sociedad hondureña: el uso de drogas ilegales por muchos de sus agentes.

El consumo de sustancias prohibidas de un importante número de policías, especialmente cocaína y marihuana, ha cobrado niveles alarmantes en la vilipendiada institución policial, según se desprende de una investigación de Diario LA PRENSA.

policías que dieron positivo por consumo de drogas, 8 de los cuales resultaron reprobados por ingesta de “sustancias justificables o medicamentos”.

De acuerdo con la investigación, se confirmó que el mayor número de policías que consumieron drogas ilegales y “justificables” se encontraron en el Comando Especial Cobras, con 28; la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), con 16, y la Jefatura Regional de La Ceiba, con 25.

En la Jefatura Metropolitana de Tegucigalpa se detectó a 6 que dieron positivo de 36 evaluados; en la Dirección Nacional de Tránsito, 14 de 262 examinados, y en la Jefatura Regional de San Pedro Sula, cinco de un total de 428.

En el inicio del proceso, entre junio y agosto de 2012 se ejecutaron las primeras pruebas integrales (toxicológicas, polígrafo, psicométricas y socioeconómicas) a 145 oficiales y agentes, de los que tres resultaron reprobados en el examen toxicológico.

Falta conocer los resultados de las pruebas efectuadas por petición del presidente Porfirio Lobo Sosa a 56 miembros de la Guardia de Honor Presidencial. Además, aún quedan los análisis hechos a 270 aspirantes a policías de la promoción de 2012.

La institución no precisó si entre los reprobados en los exámenes toxicológicos están oficiales de la escala ejecutiva, es decir, comisionados y subcomisionados; sin embargo, una fuente oficial confió que los reprobados incluyen oficiales de la escala media y policías de la escala básica.

Porcentaje inusual

Si se toma como base la totalidad de los resultados disponibles, es decir, 1,419 efectivos policiales, y se comparan con los 99 que reprobaron y salieron positivos en la prueba toxicológica, resulta que un 7% de todos los evaluados venían consumiendo algún tipo de droga.

Para los expertos y peritos forenses consultados, este porcentaje es bastante alto tratándose de una institución policial en la que se supone que existen rigurosos controles para evitar el consumo de drogas por sus miembros.

Además, los resultados deben causar preocupación considerando que solamente se trata de una pequeña muestra de 1,419 efectivos de un universo total de 14 mil policías que laboran dentro de la institución policial.

La Ley Orgánica de la Policía contempla que un agente encontrado en consumo de sustancias prohibidas por la ley puede ser cancelado de inmediato sin ninguna responsabilidad para el Estado.

Son un peligro

El exdirector de Medicina Forense, Denis Castro Bobadilla, se mostró alarmado por este alto consumo de drogas dentro de la Policía y dijo que eso solo demuestra el enorme problema de salud pública en la sociedad hondureña.

“Si se trata del consumo de drogas en una institución de seguridad pública, es sumamente grave y sumamente alarmante porque a mi criterio los policías devienen obligados a cumplir ciertos requisitos y una Policía con drogadictos constituye un riesgo para la sociedad”, afirmó.

Castro Bobadilla explicó que, desde el punto de vista sociológico, un policía que consume drogas es un serio peligro para la ciudadanía porque en su afán de suplir sus necesidades de droga puede cometer actos ilícitos como extorsiones o cobro de mordidas.

Por otro lado, el drogadicto va entrando en un círculo vicioso que involucra a otras personas a su alrededor. A juicio del experto, el 7% de policías que consumen drogas es bastante alto si se toma en cuenta que se trata de una institución pequeña en número de agentes y la cantidad de población. “Pero si tuviéramos 100 mil policías activos, eso sería otra cosa”.

En relación con la conducta y el nivel de peligrosidad que representa para la sociedad un policía que consume drogas, Castro Bobadilla indicó que eso dependerá de si se trata de un consumo primario o de un problema crónico, del grado de educación que posea y los patrones del “superyo” que controle a la persona.

Explicó que los consumidores de drogas se comportan diferente según su tipo educativo y sus patrones de conducta, de modo que un agente con problemas de drogas y nivel educativo bajo muestra tendencia más agresiva y conducta más instintiva.

“A menores patrones, la conducta es más instintiva. Entonces, la probabilidad de hechos de violencia es mayor. Contrario sensu, si fuera un nivel superior, como un oficial de la policía, se va a observar que raramente está involucrado en estas situaciones porque los patrones son diferentes”.

Dijo que este es un problema muy complejo porque la persona drogadicta no debe ser despedida de la institución donde labora, sino dársele la oportunidad de rehabilitarse porque el Estado deviene obligado a ayudar a la gente drogadicta mediante el sistema de salud.

Policías “drogos” fueron separados

El secretario de Seguridad Pompeyo Bonilla aseguró a LA PRENSA que la mayoría de los policías que no pasaron las pruebas toxicológicas fueron separados de la institución, aunque no precisó si dentro de ese grupo había oficiales.

Bonilla aceptó que el alto porcentaje de policías que consumen drogas es preocupante en la institución, pero aseguró que ya se tomaron las medidas correctivas.

“Eso es sumamente delicado, pero en el caso de todas las pruebas que han venido positivas de uso de drogas, inmediatamente esos señores policías han sido puestos en la calle y separados de la institución”, dijo.

El director adjunto de la DIECP, Mario Chinchilla, confirmó que se han practicado unas 1,700 pruebas toxicológicas, cuyos resultados se entregaron en su momento a las autoridades policiales.

Señaló que la Ley Orgánica de la Policía es tajante en ese sentido, especialmente con funcionarios policiales revestidos de autoridad y que portan armas, porque la prueba toxicológica es científica y tiene un ínfimo margen de error.

Recordó que el año pasado la DIECP entregó al mando policial 230 resoluciones, entre las cuales estaban los policías que reprobaron las pruebas toxicológicas.

“Este año están por remitirse las pruebas que se practicaron en enero y en las que resultaron algunos reprobados. Solo se están elaborando los informes técnicos y las resoluciones para ser remitidos a la Secretaría de Seguridad”, informó.

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