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“Beneficios” de Alba no llegan a los nicaragüenses

<p>Más allá del discurso político del presidente Daniel Ortega la realidad nicaragüense es la que sirve mejor para medir el efecto de la chavista del Alba.</p>

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Más allá del discurso político del presidente Daniel Ortega, más allá de la opinión y preferencia empresarial por Estados Unidos y su tratado de libre comercio, la realidad nicaragüense es la que sirve mejor para medir el efecto de la chavista Alternativa Bolivariana para los pueblos de nuestra América, Alba, tras casi dos años de vigencia.


Luisa Medrano trabaja desde hace tres días en un hotel de la capital. Laboraba antes como aseadora en un bar ganando el salario mínimo, entre 1,400 y dos mil córdobas mensuales. Esas cantidades son equivalentes en lempiras. En el hotel le pagan 2,400 y de todas maneras no es suficiente para sacar a sus hijos adelante, pero se compensa con los 1,300 córdobas que gana su esposo. "Para la comida tenemos que aportar los dos, porque si no, no ajusta el dinero".


A pesar del Alba y de haber pertenecido a uno de los Consejos del Poder Ciudadano que el presidente Ortega promueve en la ciudad -mediante los cuales se accede a empleos y a las ayuda del Alba- Luisa señala que ni así obtenía lo que su familia necesitaba. "Un puesto de venta se coloca por cada dos o tres barrios y venden frijol, maíz y aceite a la mitad de precio del mercado", explica.

En Nicaragua, una libra de maíz o de frijol vale aproximadamente 13 córdobas y en los puestos se consigue a 5.50. "A cada persona le venden un máximo de 10 libras semanales, pero es tanta la necesidad que el producto se acaba muy rápido y las filas son largas", reconoce algo desilusionada.


Luisa explica que a cada puesto se le entregan ocho quintales de arroz, ocho quintales de maíz y una cantidad similar de frijol, además de cinco baldes de aceite.

En Honduras, ese programa equivaldría a instalar dos o tres tiendas móviles de Banasupro para atender zonas como la Satélite en San Pedro Sula o la Kennedy en Tegucigalpa y pretender que con ello se surtirá a toda esa población. "La ayuda no cubre al 100 por ciento de la población", continúa Luisa, quien señala que debido a su bajo ingreso, una comida con carne supone un esfuerzo superior para ella y su esposo.


Si el Alba no ha podido resolver el hambre, ya que según cifras oficiales 1.5 millones de nicaragüenses están subalimentados, tampoco lo ha hecho con la pobreza o el desempleo. De cada 100 nicaragüenses, 47 viven en la pobreza -con 2.8 dólares diarios- y 15 lo hacen en la extrema pobreza -con apenas 1.8 dólares por día-.


Al 2007, las cifras reflejaban que 110 mil personas estaban desempleadas, especialmente las jóvenes. Cuatro de cada 10 están desempleados y la desigualdad de género es marcada: por cada mujer empleada hay dos hombres.


"En el sector privado organizado somos concientes de los retos de crecimiento, pobreza, generación de empleo con seguridad social, educación y democracia del país; así como que las oportunidades económicas son enormes", explica el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri.


La energía

Del cambio más significativo del proyecto habla el presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua, Caconic, Ernesto Porta. "El impacto en los programas sociales promovidos por el Alba ha sido muy limitado y donde más se ha sentido es en el sector energético y en el transporte".

Nicaragua vivió durante tres años suspensiones de energía de entre 8 y 12 horas, que fueron superadas gracias a la cooperación de Venezuela y 30 megavatios de Taiwán.

Hoy, sin embargo, la generación de energía no se ha podido independizar de los derivados del petróleo -que hace que el precio de la energía sea uno de los más altos de la región- y tampoco permite garantizar el suministro en las zonas rurales. "En zonas remotas como San Juan de la Luz o en La Vigilia ese servicio aún no llega", reconoce el empresario José Antonio Baltodano, que hizo un llamado a Unión Fenosa -la empresa encargada del servicio- a fin de que apoyara proyectos para esas zonas.

Nicaragua, según los empresarios, tiene una demanda de 600 megavatios al año y la producción apenas cubre la demanda, al igual que en Honduras. Los empresarios esperan que dentro de 12 a 18 meses entren en el sistema 40 megas de energía eólica -en diciembre- y otros 60 megas de energía geotérmica que servirán no sólo para tener un poco de reserva, sino para equilibrar un poco la balanza entre energía no renovable y renovable.

En Managua y Ciudad Sandino, un pasaje en bus cuesta 2.50 córdobas por viaje y ese precio están subsidiado. "Si no estuviera, entonces costaría entre 5 y 8 córdobas", expresa Porta, que resalta, sin embargo, que el subsidio no cubre a los vehículos particulares a pesar de la importación de crudo desde Venezuela. Hace dos semanas, los precios por litro de combustible era aproximadamente 23 córdobas. Sin embargo, los analistas señalan que la estabilidad del país se mantiene gracias a las concesiones de Venezuela en el tema petrolero.

En las críticas cae el proyecto Calles para el Pueblo, que no ha sido muy criticado por la calidad de los pavimentos -dañados rápidamente con las lluvias-, sino porque tampoco han servido para desarrollar carreteras que impulsen la exportación. Sacar productos desde la zona atlántica de Nicaragua hacia Miami tiene un costo superior en 30% a lo que cuesta hacerlo desde Puerto Cortés.

Si bien el discurso de Ortega ha atraído a los pobres, que por primera vez se ven incluidos en el discurso presidencial, las encuestas revelan que una gran cantidad de nicaragüenses piensan que la cooperación venezolana persigue intereses políticos, que no trae grandes beneficios, que no está siendo efectivo, que está siendo manipulada y que no está llegando al público y a sectores simpatizantes del Gobierno.

Todos esos problemas hacen que el país se encuentre en el fondo de la tabla de competitividad, en la que se tiene en cuenta 131 países. Se ubica en el puesto 128. Además, tiene que luchar desde el lugar 124 por mejorar la confianza en los políticos, desde el 128 por mejorar su marco legal y desde el 129 por mejora su sistema judicial.

El Alba no es ni siquiera una pequeña solución para el cambio de posición en que está el vecino país, pero puede ser una puerta para caer nuevamente entre los países altamente endeudados. Y Venezuela también debería estar preocupada, ya que un país sin competitividad no le podría pagar.

Naciones Alba avanzan en carrera armamentista

Mientras el embajador de Rusia, Igor S. Kondrashev, informó que su país acordó con el gobierno de Nicaragua reparar o reponer el envejecido arsenal de fabricación soviética del Ejército local, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirmó en Pekín que está negociando con China la compra de aviones de entrenamiento chinos para la Fuerza Aérea venezolana.

Kondrashev dijo que "vamos a reponer armamento en la medida de mantener el potencial existente. No queremos ampliar este potencial", en referencia a Nicaragua, cuyo Ejército ha repetido que necesita reponer los helicópteros MI-17 soviéticos de los años 1980 y nuevas unidades navales para vigilar las aguas territoriales.

El embajador dijo que expertos rusos llegarán dentro de un mes para identificar las áreas en que su país prestará cooperación a Nicaragua.

Nicaragua también recibiría apoyo para la exploración petrolera en el Caribe y el Pacífico, fertilizantes para la agricultura, construcción de carreteras y puentes y becas para que nicaragüenses estudien en Rusia.

Chávez dijo: "Estamos negociando aquí y acordando una compra de unos aviones que son de entrenamiento y de reconocimiento. Nos hace mucha falta". Junto a su homólogo chino, Hu Jintao, firmó acuerdos energéticos que permitirán a Caracas exportar medio millón de barriles de petróleo por día hacia el gigante asiático.

Antes de su visita a China, Chávez había indicado que concluiría un contrato para la compra de 24 aviones de entrenamiento K-8 que la Fuerza Aérea venezolana recibirá a principios de 2009.

Sin embargo, ese contrato no fue firmado.

Chávez indicó que ha vuelto su mirada hacia Rusia y China para la renovación de los equipos militares ante la posición de Estados Unidos.

Las maniobras de Venezuela y Rusia en el Caribe no preocupan al Pentágono, aseguró el miércoles el portavoz Geoff Morrell en Washington.

Al cierre...

intervención El presidente Daniel Ortega anunció ayer la intervención del gobierno a la distribuidora de gas Tropigas S.A. de Nicaragua, que había pedido autorización para duplicar los precios del gas licuado para cocinas. Ortega dijo a la radio Ya que decretó "emergencia nacional" en el sector energético, con base en lo que tomó la determinación de intervenir la compañía.

Más allá del discurso político del presidente Daniel Ortega, más allá de la opinión y preferencia empresarial por Estados Unidos y su tratado de libre comercio, la realidad nicaragüense es la que sirve mejor para medir el efecto de la chavista Alternativa Bolivariana para los pueblos de nuestra América, Alba, tras casi dos años de vigencia.


Luisa Medrano trabaja desde hace tres días en un hotel de la capital. Laboraba antes como aseadora en un bar ganando el salario mínimo, entre 1,400 y dos mil córdobas mensuales. Esas cantidades son equivalentes en lempiras. En el hotel le pagan 2,400 y de todas maneras no es suficiente para sacar a sus hijos adelante, pero se compensa con los 1,300 córdobas que gana su esposo. "Para la comida tenemos que aportar los dos, porque si no, no ajusta el dinero".


A pesar del Alba y de haber pertenecido a uno de los Consejos del Poder Ciudadano que el presidente Ortega promueve en la ciudad -mediante los cuales se accede a empleos y a las ayuda del Alba- Luisa señala que ni así obtenía lo que su familia necesitaba. "Un puesto de venta se coloca por cada dos o tres barrios y venden frijol, maíz y aceite a la mitad de precio del mercado", explica.

En Nicaragua, una libra de maíz o de frijol vale aproximadamente 13 córdobas y en los puestos se consigue a 5.50. "A cada persona le venden un máximo de 10 libras semanales, pero es tanta la necesidad que el producto se acaba muy rápido y las filas son largas", reconoce algo desilusionada.


Luisa explica que a cada puesto se le entregan ocho quintales de arroz, ocho quintales de maíz y una cantidad similar de frijol, además de cinco baldes de aceite.

En Honduras, ese programa equivaldría a instalar dos o tres tiendas móviles de Banasupro para atender zonas como la Satélite en San Pedro Sula o la Kennedy en Tegucigalpa y pretender que con ello se surtirá a toda esa población. "La ayuda no cubre al 100 por ciento de la población", continúa Luisa, quien señala que debido a su bajo ingreso, una comida con carne supone un esfuerzo superior para ella y su esposo.


Si el Alba no ha podido resolver el hambre, ya que según cifras oficiales 1.5 millones de nicaragüenses están subalimentados, tampoco lo ha hecho con la pobreza o el desempleo. De cada 100 nicaragüenses, 47 viven en la pobreza -con 2.8 dólares diarios- y 15 lo hacen en la extrema pobreza -con apenas 1.8 dólares por día-.


Al 2007, las cifras reflejaban que 110 mil personas estaban desempleadas, especialmente las jóvenes. Cuatro de cada 10 están desempleados y la desigualdad de género es marcada: por cada mujer empleada hay dos hombres.


"En el sector privado organizado somos concientes de los retos de crecimiento, pobreza, generación de empleo con seguridad social, educación y democracia del país; así como que las oportunidades económicas son enormes", explica el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri.


La energía

Del cambio más significativo del proyecto habla el presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua, Caconic, Ernesto Porta. "El impacto en los programas sociales promovidos por el Alba ha sido muy limitado y donde más se ha sentido es en el sector energético y en el transporte".

Nicaragua vivió durante tres años suspensiones de energía de entre 8 y 12 horas, que fueron superadas gracias a la cooperación de Venezuela y 30 megavatios de Taiwán.

Hoy, sin embargo, la generación de energía no se ha podido independizar de los derivados del petróleo -que hace que el precio de la energía sea uno de los más altos de la región- y tampoco permite garantizar el suministro en las zonas rurales. "En zonas remotas como San Juan de la Luz o en La Vigilia ese servicio aún no llega", reconoce el empresario José Antonio Baltodano, que hizo un llamado a Unión Fenosa -la empresa encargada del servicio- a fin de que apoyara proyectos para esas zonas.

Nicaragua, según los empresarios, tiene una demanda de 600 megavatios al año y la producción apenas cubre la demanda, al igual que en Honduras. Los empresarios esperan que dentro de 12 a 18 meses entren en el sistema 40 megas de energía eólica -en diciembre- y otros 60 megas de energía geotérmica que servirán no sólo para tener un poco de reserva, sino para equilibrar un poco la balanza entre energía no renovable y renovable.

En Managua y Ciudad Sandino, un pasaje en bus cuesta 2.50 córdobas por viaje y ese precio están subsidiado. "Si no estuviera, entonces costaría entre 5 y 8 córdobas", expresa Porta, que resalta, sin embargo, que el subsidio no cubre a los vehículos particulares a pesar de la importación de crudo desde Venezuela. Hace dos semanas, los precios por litro de combustible era aproximadamente 23 córdobas. Sin embargo, los analistas señalan que la estabilidad del país se mantiene gracias a las concesiones de Venezuela en el tema petrolero.

En las críticas cae el proyecto Calles para el Pueblo, que no ha sido muy criticado por la calidad de los pavimentos -dañados rápidamente con las lluvias-, sino porque tampoco han servido para desarrollar carreteras que impulsen la exportación. Sacar productos desde la zona atlántica de Nicaragua hacia Miami tiene un costo superior en 30% a lo que cuesta hacerlo desde Puerto Cortés.

Si bien el discurso de Ortega ha atraído a los pobres, que por primera vez se ven incluidos en el discurso presidencial, las encuestas revelan que una gran cantidad de nicaragüenses piensan que la cooperación venezolana persigue intereses políticos, que no trae grandes beneficios, que no está siendo efectivo, que está siendo manipulada y que no está llegando al público y a sectores simpatizantes del Gobierno.

Todos esos problemas hacen que el país se encuentre en el fondo de la tabla de competitividad, en la que se tiene en cuenta 131 países. Se ubica en el puesto 128. Además, tiene que luchar desde el lugar 124 por mejorar la confianza en los políticos, desde el 128 por mejorar su marco legal y desde el 129 por mejora su sistema judicial.

El Alba no es ni siquiera una pequeña solución para el cambio de posición en que está el vecino país, pero puede ser una puerta para caer nuevamente entre los países altamente endeudados. Y Venezuela también debería estar preocupada, ya que un país sin competitividad no le podría pagar.

Naciones Alba avanzan en carrera armamentista

Mientras el embajador de Rusia, Igor S. Kondrashev, informó que su país acordó con el gobierno de Nicaragua reparar o reponer el envejecido arsenal de fabricación soviética del Ejército local, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirmó en Pekín que está negociando con China la compra de aviones de entrenamiento chinos para la Fuerza Aérea venezolana.

Kondrashev dijo que "vamos a reponer armamento en la medida de mantener el potencial existente. No queremos ampliar este potencial", en referencia a Nicaragua, cuyo Ejército ha repetido que necesita reponer los helicópteros MI-17 soviéticos de los años 1980 y nuevas unidades navales para vigilar las aguas territoriales.

El embajador dijo que expertos rusos llegarán dentro de un mes para identificar las áreas en que su país prestará cooperación a Nicaragua.

Nicaragua también recibiría apoyo para la exploración petrolera en el Caribe y el Pacífico, fertilizantes para la agricultura, construcción de carreteras y puentes y becas para que nicaragüenses estudien en Rusia.

Chávez dijo: "Estamos negociando aquí y acordando una compra de unos aviones que son de entrenamiento y de reconocimiento. Nos hace mucha falta". Junto a su homólogo chino, Hu Jintao, firmó acuerdos energéticos que permitirán a Caracas exportar medio millón de barriles de petróleo por día hacia el gigante asiático.

Antes de su visita a China, Chávez había indicado que concluiría un contrato para la compra de 24 aviones de entrenamiento K-8 que la Fuerza Aérea venezolana recibirá a principios de 2009.

Sin embargo, ese contrato no fue firmado.

Chávez indicó que ha vuelto su mirada hacia Rusia y China para la renovación de los equipos militares ante la posición de Estados Unidos.

Las maniobras de Venezuela y Rusia en el Caribe no preocupan al Pentágono, aseguró el miércoles el portavoz Geoff Morrell en Washington.

Al cierre...

intervención El presidente Daniel Ortega anunció ayer la intervención del gobierno a la distribuidora de gas Tropigas S.A. de Nicaragua, que había pedido autorización para duplicar los precios del gas licuado para cocinas. Ortega dijo a la radio Ya que decretó "emergencia nacional" en el sector energético, con base en lo que tomó la determinación de intervenir la compañía.

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