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“Avilés concertó con nuevos magistrados” Juan Orlando Hernández

<p>El presidente del Congreso admitió charlas con la UD, DC y parte de la bancada liberal. Confirma que Yani Rosenthal sabía del plan.</p>

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El presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, dijo que la destitución de los cuatro magistrados se realizó con el beneplácito del presidente del Poder Judicial, Jorge Rivera Avilés, y del mandatario Porfirio Lobo Sosa.

El titular del Congreso Nacional reveló ayer en un foro de televisión interioridades sobre la destitución de los cuatro magistrados de la Corte Suprema de Justicia.Aseguró que la decisión contó con el respaldo de los presidentes de ambos Poderes porque estaban al tanto del proceso.

Hernández comentó que el “traumático” proceso de destitución de los cuatro magistrados no tiene un “trasfondo político” y defendió el accionar del Congreso Nacional de promover un golpe técnico al Poder Judicial o haber violentado la independencia de poderes, por lo que detalló varias situaciones antes de tomar la decisión adoptada en la cual no se les permitió el derecho de la defensa de los destituidos.“Lo discutimos con el presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa, y llegamos al consenso que era necesario por el bien del país”, dijo.

Presidente de CorteIndicó que el propio presidente de la Corte, Jorge Rivera, se encargó de llamar o concertar propuestas de los nuevos magistrados que serían juramentados en sustitución de sus propios compañeros que integraban la Sala de lo Constitucional.“A uno de ellos, Elmer Lizardo, el presidente Avilés fue el primero en llamarlo para ver si aceptaba”, dijo Hernández.

También reveló que habló tres veces con Yani Rosenthal sobre el tema, por lo que estaba informado de la destitución de los magistrados.Reconoció que no hubo comunicación con el candidato oficial del Partido Liberal, Mauricio Villeda.“No, no hablé con él, porque sentí que la facción de Mauricio Villeda representada por el diputado Saavedra quería que todo siguiera como estaba y lo que estaba pasando, que las demás bancadas y la mayoría del Congreso era que las pruebas de confianza ya no se iban a volver a implementar en Honduras porque la Sala de lo Constitucional lo podía llegar a confirmar y eso hubiera sido gravísimo”.

Explicó que “con los demás partidos quisiera que existiera una coincidencia, que encontráramos ese nivel de entendimiento y no de conflictos, porque el país no está para conflictos, sino para colaborar y encontramos en las personas que se eligieron y que se juramentaron una gran disponibilidad”.“Estoy consciente de los alcances de lo que sucedió esta madrugada -ayer miércoles- en el Legislativo y aseguro que en los próximos días se darán más situaciones difíciles que generarán mayor incertidumbre”, pero no especificó a qué se refería.

“Queremos que Honduras recobre la paz y la tranquilidad, es bien complejo lo que estamos enfrentando, difícil, es abrumador, pero que apartamos el tema político, que cada quien tiene su corazoncito y lo miramos con objetividad y analizamos en lo que va a salir en los próximos días, creo que le vamos a hacer un bien al país”.“Queremos un Poder Judicial que trabaje complementariamente y que sea consecuente, que no eche atrás la extradición, que no eche atrás la depuración, que no eche atrás el tema del Consejo de la Judicatura”.

Conspiración

El presidente del Congreso Nacional denunció que se descubrió una “conspiración” entre policías, jueces y fiscales para abolir las pruebas de confianza para depurar los órganos de justicia y así perpetuar la impunidad que ha campeado en el sistema desde hace varios años.

En una intervención en el programa Foro Canal 10, Hernández dijo que fueron alertados de este plan por policías honestos que estaban preocupados porque la alternativa científica para depurar ese cuerpo de seguridad estaba en peligro ante el contubernio que había entre los oficiales corruptos con fiscales y jueces temerosos que tarde o temprano la depuración llegara al Ministerio Público y a la Corte.

“Tuvimos que actuar, porque es una decisión de país dotar al pueblo de una Policía, una Fiscalía y una Corte dignas del apoyo del pueblo que se merecen, pero el plan era eliminar las pruebas de confianza, declararlas inconstitucionales, y si eso sucedía, le decíamos adiós definitivamente a cualquier intento de depuración”.

Dijo que los mismos policías honestos que denunciaron el hecho también avisaron de un intento de asesinarlo por los esfuerzos que ha hecho el Congreso Nacional para combatir la delincuencia en todas sus formas.“No podíamos dejar que eso pasara, estos jueces estaban en contra de todo esfuerzo del Legislativo y Ejecutivo de adecentar la Policía y darles a los hondureños seguridad y confianza en su Policía”.

Dijo que la conspiración se descubrió cuando llegaron videos y audios de reuniones entre miembros de estos grupos, planeando no solo eliminar las pruebas de confianza, sino incluso declarar inconstitucional la reforma para permitir la extradición de hondureños relacionados con el narcotráfico y terrorismo.

Más tarde en otras declaraciones reiteró que tiene la conciencia tranquila y en su corazón existe paz y tranquilidad porque está seguro de que es lo mejor para Honduras, que se desangra todos los días, pero que quiere una justicia pronta; al mismo tiempo asume la responsabilidad histórica de que el pueblo lo juzgue hoy, mañana y aun cuando ya no exista.

Hernández asegura que en Honduras solo hay dos bandos, los que quieren seguridad para los hondureños y los que “se han confabulado con el crimen organizado para no darle al país las medidas que necesitamos”.

El tema de la seguridad del país no tiene retroceso en la búsqueda de dejar atrás la impunidad, añadió.Antes de la sesión donde fueron descabezados los ahora exmagistrados José Antonio Gutiérrez Navas, Gustavo Enrique Bustillo Palma, Rosalinda Cruz Sequeira y José Francisco Ruiz Gaekel, el presidente del Congreso.
“Los he visto inquietos e indignados con la actuación particular de algunos miembros de la Sala de lo Constitucional y hemos llegado a conclusiones importantes”.“Es delicadísimo lo que hemos detectado, preocupante para el Estado de Honduras, prácticamente una conspiración y estamos obligados a debatir este tema”.

El presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, dijo que la destitución de los cuatro magistrados se realizó con el beneplácito del presidente del Poder Judicial, Jorge Rivera Avilés, y del mandatario Porfirio Lobo Sosa.

El titular del Congreso Nacional reveló ayer en un foro de televisión interioridades sobre la destitución de los cuatro magistrados de la Corte Suprema de Justicia.Aseguró que la decisión contó con el respaldo de los presidentes de ambos Poderes porque estaban al tanto del proceso.

Hernández comentó que el “traumático” proceso de destitución de los cuatro magistrados no tiene un “trasfondo político” y defendió el accionar del Congreso Nacional de promover un golpe técnico al Poder Judicial o haber violentado la independencia de poderes, por lo que detalló varias situaciones antes de tomar la decisión adoptada en la cual no se les permitió el derecho de la defensa de los destituidos.“Lo discutimos con el presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa, y llegamos al consenso que era necesario por el bien del país”, dijo.

Presidente de CorteIndicó que el propio presidente de la Corte, Jorge Rivera, se encargó de llamar o concertar propuestas de los nuevos magistrados que serían juramentados en sustitución de sus propios compañeros que integraban la Sala de lo Constitucional.“A uno de ellos, Elmer Lizardo, el presidente Avilés fue el primero en llamarlo para ver si aceptaba”, dijo Hernández.

También reveló que habló tres veces con Yani Rosenthal sobre el tema, por lo que estaba informado de la destitución de los magistrados.Reconoció que no hubo comunicación con el candidato oficial del Partido Liberal, Mauricio Villeda.“No, no hablé con él, porque sentí que la facción de Mauricio Villeda representada por el diputado Saavedra quería que todo siguiera como estaba y lo que estaba pasando, que las demás bancadas y la mayoría del Congreso era que las pruebas de confianza ya no se iban a volver a implementar en Honduras porque la Sala de lo Constitucional lo podía llegar a confirmar y eso hubiera sido gravísimo”.

Explicó que “con los demás partidos quisiera que existiera una coincidencia, que encontráramos ese nivel de entendimiento y no de conflictos, porque el país no está para conflictos, sino para colaborar y encontramos en las personas que se eligieron y que se juramentaron una gran disponibilidad”.“Estoy consciente de los alcances de lo que sucedió esta madrugada -ayer miércoles- en el Legislativo y aseguro que en los próximos días se darán más situaciones difíciles que generarán mayor incertidumbre”, pero no especificó a qué se refería.

“Queremos que Honduras recobre la paz y la tranquilidad, es bien complejo lo que estamos enfrentando, difícil, es abrumador, pero que apartamos el tema político, que cada quien tiene su corazoncito y lo miramos con objetividad y analizamos en lo que va a salir en los próximos días, creo que le vamos a hacer un bien al país”.“Queremos un Poder Judicial que trabaje complementariamente y que sea consecuente, que no eche atrás la extradición, que no eche atrás la depuración, que no eche atrás el tema del Consejo de la Judicatura”.

Conspiración

El presidente del Congreso Nacional denunció que se descubrió una “conspiración” entre policías, jueces y fiscales para abolir las pruebas de confianza para depurar los órganos de justicia y así perpetuar la impunidad que ha campeado en el sistema desde hace varios años.

En una intervención en el programa Foro Canal 10, Hernández dijo que fueron alertados de este plan por policías honestos que estaban preocupados porque la alternativa científica para depurar ese cuerpo de seguridad estaba en peligro ante el contubernio que había entre los oficiales corruptos con fiscales y jueces temerosos que tarde o temprano la depuración llegara al Ministerio Público y a la Corte.

“Tuvimos que actuar, porque es una decisión de país dotar al pueblo de una Policía, una Fiscalía y una Corte dignas del apoyo del pueblo que se merecen, pero el plan era eliminar las pruebas de confianza, declararlas inconstitucionales, y si eso sucedía, le decíamos adiós definitivamente a cualquier intento de depuración”.

Dijo que los mismos policías honestos que denunciaron el hecho también avisaron de un intento de asesinarlo por los esfuerzos que ha hecho el Congreso Nacional para combatir la delincuencia en todas sus formas.“No podíamos dejar que eso pasara, estos jueces estaban en contra de todo esfuerzo del Legislativo y Ejecutivo de adecentar la Policía y darles a los hondureños seguridad y confianza en su Policía”.

Dijo que la conspiración se descubrió cuando llegaron videos y audios de reuniones entre miembros de estos grupos, planeando no solo eliminar las pruebas de confianza, sino incluso declarar inconstitucional la reforma para permitir la extradición de hondureños relacionados con el narcotráfico y terrorismo.

Más tarde en otras declaraciones reiteró que tiene la conciencia tranquila y en su corazón existe paz y tranquilidad porque está seguro de que es lo mejor para Honduras, que se desangra todos los días, pero que quiere una justicia pronta; al mismo tiempo asume la responsabilidad histórica de que el pueblo lo juzgue hoy, mañana y aun cuando ya no exista.

Hernández asegura que en Honduras solo hay dos bandos, los que quieren seguridad para los hondureños y los que “se han confabulado con el crimen organizado para no darle al país las medidas que necesitamos”.

El tema de la seguridad del país no tiene retroceso en la búsqueda de dejar atrás la impunidad, añadió.Antes de la sesión donde fueron descabezados los ahora exmagistrados José Antonio Gutiérrez Navas, Gustavo Enrique Bustillo Palma, Rosalinda Cruz Sequeira y José Francisco Ruiz Gaekel, el presidente del Congreso.
“Los he visto inquietos e indignados con la actuación particular de algunos miembros de la Sala de lo Constitucional y hemos llegado a conclusiones importantes”.“Es delicadísimo lo que hemos detectado, preocupante para el Estado de Honduras, prácticamente una conspiración y estamos obligados a debatir este tema”.

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