Más noticias

En Honduras, el 50% de femicidios es por crimen organizado

<p>Siete de cada 10 asesinatos de mujeres quedan en la impunidad.</p>

VER MÁS FOTOS
/

Los ojos que vieron crecer a su nieta se apagaron por siempre ante la repentina muerte. Pandilleros armados ingresaron a su casa donde estaba con su hija y la pequeña de dos años. Allí les dispararon sin piedad. La menor quedó viva y fue testigo de la muerte de su madre y abuela.

“Llegamos a la casa donde minutos antes nos reportaron que hubo un homicidio. Al entrar, la niña de dos años jugaba con los ojos de su abuela que quedaron tirados en el suelo. Los pandilleros les dispararon en la cabeza, era algo bien fuerte, la casa estaba llena de sangre”, relata una agente de la Unidad de Muertes Violentas de Mujeres de la DNIC (Dirección Nacional de Investigación Criminal).

Este es parte de unos de los cientos de expedientes que maneja la Policía de Investigación, las mujeres son asesinadas en la calle y en su casa de habitación.

Situación que según la investigadora de muertes violentas de mujeres
de la DNIC se está dando a cualquier hora del día. “Las llegan a matar dentro de su casa, a cualquier hora del día y enfrente de sus hijos”.

Las víctimas también están siendo ultimadas en su lugar de trabajo, solares baldíos e incluso en el transporte público.

La agente agregó que la mayoría de mujeres que mueren de manera violenta, tienen varias características en común: son amas de casa, madres solteras y sin empleo.

“Buscan maneras de subsistir y se involucran en situaciones de narcomenudeo, crimen organizado, maras o pandillas y también son hainas (mujeres de los pandilleros). Ellas quedan pendientes de algún pago por venta de drogas o se meten en sitios donde ya están los distribuidores de estupefacientes por otra mara o pandilla y por eso las matan”, aseveró.

“La mayoría de mujeres muertas es porque ellas están metidas en cuestiones ilícitas. ¿Por qué? Porque ellas no tienen un empleo, muchas veces no están profesionalmente preparadas y tienen que buscar la manera de llevar comida a sus hijos. Esto ya es un
problema socioeconómico”, señaló la agente de la Policía de Investigación. Según los reportes que maneja de casos investigados, la mayoría de las mujeres asesinadas estaban ligadas a actos delincuenciales como el tráfico de drogas, secuestros y el cobro del impuesto de guerra, aunque otros están relacionados a la delincuencia común y en un mínimo porcentaje son crímenes pasionales.

“Hay parricidios, pero la realidad no es esa. Estas mujeres las hemos visto que mueren a cualquier hora del día, delante de sus hijos y dentro o fuera de sus casas y es porque están metidas en actos ilícitos, venta de droga y maras”, aseveró la investigadora.

Según datos concretos de la Fiscalía Especial de la Mujer, el 50% de las muertes de mujeres son cometidas por personas ligadas al crimen organizado.

Un 30% perecen por sus vínculos con pandillas, el 20% de las muertes corresponden al ámbito familiar y el 10% restante se debe a diversos móviles como el robo. “Los casos que la Fiscalía Especial de la Mujer ha investigado y llevado a proceso un número significativo hay vínculo por drogas y maras”, aseveró Irma Grissel Amaya, Fiscal Especial de la Mujer.



Casos judicializados

La Fiscalía Especial de la Mujer se creó en agosto de 2008 y desde esa fecha a 2011 han sido judicializados 236 casos por muertes violentas de mujeres en todo el país. Un informe del Ministerio Público indica que en el mismo periodo se han obtenido 74 sentencias de las que solamente dos han sido absolutorias. Solo en 2011 se obtuvieron 11 sentencias condenatorias y una absolutoria.

Poca investigación

Ramón Enrique Barrios, juez del Tribunal de Sentencia en San Pedro Sula, aseveró que se judicializan muy pocos casos de muertes violentas de mujeres en relación a las que se cometen.

“De cada 10 homicidios que se cometen en contra de mujeres, apenas se judicializan el 30%, quiere decir que el 70% queda en la impunidad. De cada 10 solo tres se presentan al juzgado”, manifestó el togado.



Barrios indica que hay muy poca investigación en Honduras por parte de la DNIC, razón por la cual no son esclarecidos.

“Ese es el gran talón de Aquiles de todo el sistema penal hondureño. Cuando hay poca investigación no se tienen ni responsables ni medios de prueba con que los fiscales puedan sustentar una acusación, y que genera esto, una impunidad”, aseveró el juez de sentencia.

“Impunidad significa que un asesino de mujeres, alguien que mata una mujer tiene el 70% de posibilidades en nuestro país de no ser descubierto como el autor. La poca investigación es el gran fallo de todo el sistema jurídico hondureño, no es tanto los jueces, porque estos si nos llevan a una persona con las pruebas que tenga la Fiscalía seguramente lo vamos a condenar”, recalcó Barrios.

Agregó que “los fiscales están maniatados, porque se pone la denuncia de la muerte de una mujer, pero la muy poca investigación hace que no haya un responsable”.

Madre recuerda con horror el crimen de su hija

Arreglando la cama que compartió por 16 años con su compañero de hogar se encontraba Elvia Esperanza Gómez cuando la sorprendió la muerte a manos del que fuera el amor de su vida.

El hijo menor de ambos, un niño de siete años, fruto del amor entre Óscar Roldan Pérez y Elvia Esperanza vio horrorizado como su madre caía tumbada tras ser macheteada por su propio padre.

Ese domingo 5 de agosto a las 9:30 de la mañana, las sábanas que cambiaba Elvia Esperanza quedaron manchadas con su sangre. La mujer de 32 años, presentaba dos heridas de arma blanca, una en la cara y la otra en el cuello.
“Le metió el machete en la vena que va al corazón, le hizo un gran hoyo en el cuello. Me dio compasión ver a mi hija como la hizo ese hombre”, manifestó Rafaela Simión, madre de la víctima.

Cuando Elvia y Óscar contrajeron matrimonio ella tenía 15 años y el 20. Procrearon tres hijos de 15, 13 y 7 años. Él, se dedicó a labrar la tierra y ella a trabajar en una
maquila, ambos buscaron sacar adelante a sus hijos y darles un futuro mejor.

“Ya tenían 16 años de vivir juntos y yo por eso me confié. No sabía que ellos tenían problemas y si hubiera sabido busco la manera de separarlos para que él no le hiciera nada a mi hija”, comentó. Ese fatídico día, cuenta la madre de la víctima, que se estaba bebiendo un traguito de café.

“Cuando estoy terminando de tomarme el poquito de café, me habla mi nieto, el niño que tiene siete años: ‘mamita, mamita, mi papá Óscar mató a mi mamita’. Yo pensé que solo la había herido, la llevamos a una clínica, pero antes de llegar murió”, dijo la madre quien cada vez que recuerda a su hija llora desconsolada.

Doña Rafaela, recuerda a su hija como una mujer trabajadora y responsable. Elvia Esperanza laboraba en una empresa maquiladora en Villanueva desde hace siete años. “Ella hizo el esfuerzo por hacer su casa, la dejó bien arreglada. Me siento triste, porque me hace falta mi hija, ahora solo me quedan cinco hijos. Elvia era mi apoyo, era quien me ayudaba”.

La mató por un mensajito

La muerte de Elvia Esperanza Gómez ocurrió porque a ella le cayó un mensaje de texto a su celular donde le pedían una recarga, su hija mayor le revisó el celular y le dijo que se lo enseñaría a su papá.

“La niña le agarró el celular y le dijo ‘mirá mami lo que tenés acá, ya se lo voy a enseñar a mi papi’ y le enseñó el celular y él creyó que mi hija tenía otro y por celos la mató”.

Óscar Roldán Pérez fue descrito como un hombre tranquilo, sin vicios y trabajador. Ante los ojos de los demás era una pareja estable y sin problemas. “Cuando la estaba matando los vecinos escucharon los gritos y un hermano de él llegó a la casa, entró al cuarto y le dijo que estaba haciendo y él le tiró unos machetazos y se fue de la casa”, manifestó.

Luego de 16 días de haber asesinado a su esposa, el agresor mantiene constante comunicación con su hija mayor y según las pláticas su padre manda amenazas a su abuela.
“Dicen que me va a matar, que si me encuentra por la calle a mí o a otro miembro de mi familia la va a matar. Yo tengo miedo, mi hija me dice que me vaya de acá, pero yo no puedo dejar mi casa, no tengo dinero para alquilar en otro lado. Yo lo único que le pido es que se entregue a la Policía para que pague lo que hizo y si no pues que Dios haga justicia”, pide Rafaela Simión.

Por robarle la ultimaron

La mañana del 22 de marzo de este año, Lidia Gabriela Núñez (27) salió de su casa en la colonia Cerro Grande de Tegucigalpa con su esposo a dejar a sus hijos al kínder, cuando regresaba le fue arrebatada su vida. Un hombre le pidió sus pertenencias, se negó y la mató a balazos.

Mueren apuñaladas

Tania Carolina Lau Cooper (34), ingeniera industrial. Tenía cuatro meses de embarazo y fue apuñalada y degollada junto a sus dos empleadas Norma Suyapa Ramos Mendoza (31) y María Aída Hernández Mendoza (32), dentro de su casa en la colonia Puerta al Sol en Tegucigalpa el 1 de junio de 2012.

Las mataron a tiros

El lunes 4 de junio de 2012 fueron encontradas sin vida en Tocoa, Colón, dos mujeres. Una de ellas era Glenis López Contreras, residente en el municipio de Sabá. La otra joven respondía al nombre de Dilcia Marina Tejeda. La muerte de ambas mujeres fue producida con arma de fuego.

Ver más noticias sobre Honduras

Los ojos que vieron crecer a su nieta se apagaron por siempre ante la repentina muerte. Pandilleros armados ingresaron a su casa donde estaba con su hija y la pequeña de dos años. Allí les dispararon sin piedad. La menor quedó viva y fue testigo de la muerte de su madre y abuela.

“Llegamos a la casa donde minutos antes nos reportaron que hubo un homicidio. Al entrar, la niña de dos años jugaba con los ojos de su abuela que quedaron tirados en el suelo. Los pandilleros les dispararon en la cabeza, era algo bien fuerte, la casa estaba llena de sangre”, relata una agente de la Unidad de Muertes Violentas de Mujeres de la DNIC (Dirección Nacional de Investigación Criminal).

Este es parte de unos de los cientos de expedientes que maneja la Policía de Investigación, las mujeres son asesinadas en la calle y en su casa de habitación.

Situación que según la investigadora de muertes violentas de mujeres
de la DNIC se está dando a cualquier hora del día. “Las llegan a matar dentro de su casa, a cualquier hora del día y enfrente de sus hijos”.

Las víctimas también están siendo ultimadas en su lugar de trabajo, solares baldíos e incluso en el transporte público.

La agente agregó que la mayoría de mujeres que mueren de manera violenta, tienen varias características en común: son amas de casa, madres solteras y sin empleo.

“Buscan maneras de subsistir y se involucran en situaciones de narcomenudeo, crimen organizado, maras o pandillas y también son hainas (mujeres de los pandilleros). Ellas quedan pendientes de algún pago por venta de drogas o se meten en sitios donde ya están los distribuidores de estupefacientes por otra mara o pandilla y por eso las matan”, aseveró.

“La mayoría de mujeres muertas es porque ellas están metidas en cuestiones ilícitas. ¿Por qué? Porque ellas no tienen un empleo, muchas veces no están profesionalmente preparadas y tienen que buscar la manera de llevar comida a sus hijos. Esto ya es un
problema socioeconómico”, señaló la agente de la Policía de Investigación. Según los reportes que maneja de casos investigados, la mayoría de las mujeres asesinadas estaban ligadas a actos delincuenciales como el tráfico de drogas, secuestros y el cobro del impuesto de guerra, aunque otros están relacionados a la delincuencia común y en un mínimo porcentaje son crímenes pasionales.

“Hay parricidios, pero la realidad no es esa. Estas mujeres las hemos visto que mueren a cualquier hora del día, delante de sus hijos y dentro o fuera de sus casas y es porque están metidas en actos ilícitos, venta de droga y maras”, aseveró la investigadora.

Según datos concretos de la Fiscalía Especial de la Mujer, el 50% de las muertes de mujeres son cometidas por personas ligadas al crimen organizado.

Un 30% perecen por sus vínculos con pandillas, el 20% de las muertes corresponden al ámbito familiar y el 10% restante se debe a diversos móviles como el robo. “Los casos que la Fiscalía Especial de la Mujer ha investigado y llevado a proceso un número significativo hay vínculo por drogas y maras”, aseveró Irma Grissel Amaya, Fiscal Especial de la Mujer.



Casos judicializados

La Fiscalía Especial de la Mujer se creó en agosto de 2008 y desde esa fecha a 2011 han sido judicializados 236 casos por muertes violentas de mujeres en todo el país. Un informe del Ministerio Público indica que en el mismo periodo se han obtenido 74 sentencias de las que solamente dos han sido absolutorias. Solo en 2011 se obtuvieron 11 sentencias condenatorias y una absolutoria.

Poca investigación

Ramón Enrique Barrios, juez del Tribunal de Sentencia en San Pedro Sula, aseveró que se judicializan muy pocos casos de muertes violentas de mujeres en relación a las que se cometen.

“De cada 10 homicidios que se cometen en contra de mujeres, apenas se judicializan el 30%, quiere decir que el 70% queda en la impunidad. De cada 10 solo tres se presentan al juzgado”, manifestó el togado.



Barrios indica que hay muy poca investigación en Honduras por parte de la DNIC, razón por la cual no son esclarecidos.

“Ese es el gran talón de Aquiles de todo el sistema penal hondureño. Cuando hay poca investigación no se tienen ni responsables ni medios de prueba con que los fiscales puedan sustentar una acusación, y que genera esto, una impunidad”, aseveró el juez de sentencia.

“Impunidad significa que un asesino de mujeres, alguien que mata una mujer tiene el 70% de posibilidades en nuestro país de no ser descubierto como el autor. La poca investigación es el gran fallo de todo el sistema jurídico hondureño, no es tanto los jueces, porque estos si nos llevan a una persona con las pruebas que tenga la Fiscalía seguramente lo vamos a condenar”, recalcó Barrios.

Agregó que “los fiscales están maniatados, porque se pone la denuncia de la muerte de una mujer, pero la muy poca investigación hace que no haya un responsable”.

Madre recuerda con horror el crimen de su hija

Arreglando la cama que compartió por 16 años con su compañero de hogar se encontraba Elvia Esperanza Gómez cuando la sorprendió la muerte a manos del que fuera el amor de su vida.

El hijo menor de ambos, un niño de siete años, fruto del amor entre Óscar Roldan Pérez y Elvia Esperanza vio horrorizado como su madre caía tumbada tras ser macheteada por su propio padre.

Ese domingo 5 de agosto a las 9:30 de la mañana, las sábanas que cambiaba Elvia Esperanza quedaron manchadas con su sangre. La mujer de 32 años, presentaba dos heridas de arma blanca, una en la cara y la otra en el cuello.
“Le metió el machete en la vena que va al corazón, le hizo un gran hoyo en el cuello. Me dio compasión ver a mi hija como la hizo ese hombre”, manifestó Rafaela Simión, madre de la víctima.

Cuando Elvia y Óscar contrajeron matrimonio ella tenía 15 años y el 20. Procrearon tres hijos de 15, 13 y 7 años. Él, se dedicó a labrar la tierra y ella a trabajar en una
maquila, ambos buscaron sacar adelante a sus hijos y darles un futuro mejor.

“Ya tenían 16 años de vivir juntos y yo por eso me confié. No sabía que ellos tenían problemas y si hubiera sabido busco la manera de separarlos para que él no le hiciera nada a mi hija”, comentó. Ese fatídico día, cuenta la madre de la víctima, que se estaba bebiendo un traguito de café.

“Cuando estoy terminando de tomarme el poquito de café, me habla mi nieto, el niño que tiene siete años: ‘mamita, mamita, mi papá Óscar mató a mi mamita’. Yo pensé que solo la había herido, la llevamos a una clínica, pero antes de llegar murió”, dijo la madre quien cada vez que recuerda a su hija llora desconsolada.

Doña Rafaela, recuerda a su hija como una mujer trabajadora y responsable. Elvia Esperanza laboraba en una empresa maquiladora en Villanueva desde hace siete años. “Ella hizo el esfuerzo por hacer su casa, la dejó bien arreglada. Me siento triste, porque me hace falta mi hija, ahora solo me quedan cinco hijos. Elvia era mi apoyo, era quien me ayudaba”.

La mató por un mensajito

La muerte de Elvia Esperanza Gómez ocurrió porque a ella le cayó un mensaje de texto a su celular donde le pedían una recarga, su hija mayor le revisó el celular y le dijo que se lo enseñaría a su papá.

“La niña le agarró el celular y le dijo ‘mirá mami lo que tenés acá, ya se lo voy a enseñar a mi papi’ y le enseñó el celular y él creyó que mi hija tenía otro y por celos la mató”.

Óscar Roldán Pérez fue descrito como un hombre tranquilo, sin vicios y trabajador. Ante los ojos de los demás era una pareja estable y sin problemas. “Cuando la estaba matando los vecinos escucharon los gritos y un hermano de él llegó a la casa, entró al cuarto y le dijo que estaba haciendo y él le tiró unos machetazos y se fue de la casa”, manifestó.

Luego de 16 días de haber asesinado a su esposa, el agresor mantiene constante comunicación con su hija mayor y según las pláticas su padre manda amenazas a su abuela.
“Dicen que me va a matar, que si me encuentra por la calle a mí o a otro miembro de mi familia la va a matar. Yo tengo miedo, mi hija me dice que me vaya de acá, pero yo no puedo dejar mi casa, no tengo dinero para alquilar en otro lado. Yo lo único que le pido es que se entregue a la Policía para que pague lo que hizo y si no pues que Dios haga justicia”, pide Rafaela Simión.

Por robarle la ultimaron

La mañana del 22 de marzo de este año, Lidia Gabriela Núñez (27) salió de su casa en la colonia Cerro Grande de Tegucigalpa con su esposo a dejar a sus hijos al kínder, cuando regresaba le fue arrebatada su vida. Un hombre le pidió sus pertenencias, se negó y la mató a balazos.

Mueren apuñaladas

Tania Carolina Lau Cooper (34), ingeniera industrial. Tenía cuatro meses de embarazo y fue apuñalada y degollada junto a sus dos empleadas Norma Suyapa Ramos Mendoza (31) y María Aída Hernández Mendoza (32), dentro de su casa en la colonia Puerta al Sol en Tegucigalpa el 1 de junio de 2012.

Las mataron a tiros

El lunes 4 de junio de 2012 fueron encontradas sin vida en Tocoa, Colón, dos mujeres. Una de ellas era Glenis López Contreras, residente en el municipio de Sabá. La otra joven respondía al nombre de Dilcia Marina Tejeda. La muerte de ambas mujeres fue producida con arma de fuego.

Ver más noticias sobre Honduras

Honduras,Tegucigalpa,laprensa.hn,San Pedro Sula,Noticias de Honduras,Diario La Prensa,La Prensa de Honduras,noticias de hoy,Ultimas noticias,femicidios en Honduras,crimenes de mujeres,Asesinatos de mujeres en Honduras,