Sufren 20 años de olvido en disputados exbolsones hondureños
03:54 am - César Panting :Hace casi dos décadas se delimitó la frontera entre Honduras y El Salvador.
Honduras
Falta poco más de un mes para que se cumplan 20 años del histórico fallo emitido por la Corte Internacional de Justicia , en la Haya, Holanda, en el que se definieron los límites fronterizos entre Honduras y El Salvador.
La disputa de territorios en estas zonas, conocidas como “bolsones”, por años fueron motivo de polémica entre los dos países centroamericanos, por lo cual decidieron acudir ante el principal órgano judicial de la ONU (Organización de las Naciones Unidas ) que dio su resolución.
Casi dos décadas han pasado desde entonces, y durante cada uno de esos años los pobladores que habitan en las regiones que fueron ratificadas como territorio hondureño han permanecido en el limbo, pues perdieron la atención del Gobierno salvadoreño y nunca tuvieron la del Estado de Honduras .
En las zonas exbolsones hondureñas la gente ha sufrido la indiferencia de distintos Gobiernos que han pasado sin resolver, en algunos casos, ni las necesidades básicas en educación, salud, infraestructura o nutrición.
El fallo ha tenido que ser ratificado unas cuantas veces en ese período, después de su resolución. El coronel Abraham García Turcios, director de la CTDCIJ (Comisión de Territorios Delimitados por la Corte Internacional de Justicia) que es una dependencia del Ministerio de Relaciones Exteriores, habló sobre la historia y presente de los exbolsones y el conflicto fronterizo que hubo.
“Para los lugares adonde si hubiera conflicto como Tepangüisir y Cayaguanca en el departamento de Ocotepeque, Zazalapa, La Virtud en el municipio de San Juan Guarita en Lempira, Nahuaterique y Dolores Monteca en el departamento de La Paz y Goascorán en Valle, se fijó un tiempo de cinco años para que las partes se pusieran de acuerdo, y de no conseguirlo, los países asumieron el compromiso de llevar el problema ante la Corte Internacional de Justicia. Así fue, la disputa fue llevada ante la Corte y esta, emitió el fallo definitivo con el que los territorios fueron delimitados y demarcados”.
García Turcios indicó que tras la delimitación de la frontera hubo confusión entre los habitantes de los bolsones.
“La población quedó un poco traumada, tanto los hondureños que quedaron en El Salvador como los salvadoreños que se quedaron en Honduras. Después de 20 años, ya la situación ha mejorado notablemente y los ciudadanos que se quedaron en uno u otro país están siendo aceptados con la nacionalidad del país donde quedaron”.
Nacen en El Salvador
El funcionario refirió que Zazalapa, que es una comunidad del municipio de San Juan Guarita, en el departamento de Lempira, que es un paso ciego hacia El Salvador.
“Para llegar al sector de Zazalapa hay un camino muy difícil que transitar. Yo siempre he dicho que Zazalapa es territorio de la Honduras desconocida, porque somos muy pocos los hondureños que hemos estado en este sector”. Esta remota zona del territorio hondureño está en lo alto de una montaña, a la que se puede llegar en auto tras recorrer unas dos horas y media por un destrozado camino.
En Zazalapa se da una peculiaridad, y es que casi todos los hondureños tienen que nacer en El Salvador, pues los hospitales salvadoreños están más cerca que los de Honduras.
Alejandro Cartagena, auxiliar de enfermería del centro de salud de Zazalapa, explicó que el pésimo estado del camino es el principal obstáculo para ir a los hospitales hondureños.
“Cuando una embarazada comienza a tener los dolores de parto se lleva al hospital de Chalatenango que está como a una hora de aquí, mientras que al de Honduras se llega casi en cuatro. La ambulancia viene a traer a las mujeres de Arcatao, que también es parte de El Salvador. Solo nacen allá, pero se registran después en Honduras. Las emergencias también son atendidas en los hospitales salvadoreños, porque llegar al hospital hondureño más cercano tarda demasiado tiempo”.
El centro de salud se encarga de brindar atención aproximadamente a 800 personas, pues atienden las comunidades de La Cueva, El Portillo, El Paso de Río, Corozal, que son sectores que pertenecen a Zazalapa. En cuanto a educación, la maestra Blanca Mirna Cartagena, dio a conocer los múltiples problemas que enfrentan los habitantes de esa comunidad.
“El plan de educación que hay en Zazalapa es de primero a sexto grado. Al salir de sexto los estudiantes iban a El Corozal, que está más o menos cerca de aquí, adonde hubo hasta el año pasado séptimo, octavo y noveno grado, pero por problemas de recursos y de estructura este año quedaron cancelados esos grados. Este tiempo atrás que hubo esos grados de ciclo la mancomunidad pagaba los maestros y los habitantes veían como pagaban todo, pero no pudieron seguir pagando. Al quedar cancelado el plan básico en El Corozal los estudiantes quedaron volando, así que los niños de Zazalapa que salen de sexto grado se van a seguir estudiando a Teocintle, que es parte del pueblo de Arcatao en El Salvador”.
Entre dos países
Mario Cartagena, es comerciante de Zazalapa, y en una corta plática reveló algunas de las particularidades que distinguen a los exbolsones como Zazalapa.
“Yo tengo la doble nacionalidad, pero hay otros que no. La mercadería para el negocio la compro en San Juan Guarita de Honduras y otra en El Salvador.
Aquí en el negocio acepto que me paguen con dólares o con lempiras. La mayoría de la gente usa el dólar. Los churros, la gaseosa, el pan se compra en El Salvador.
Hay gente salvadoreña que se vino a vivir a Zazalapa cuando estuvo la guerra en su país, pero aquí somos hondureños 100%. No hay mucho en qué divertirse por aquí, así que los plebes (palabra salvadoreña para referirse a los jóvenes) juegan naipes y futbolito”, manifestó el comerciante. Pese al abandono oficial muchos tienen claro cuáles son sus raíces.
