Venezuela
Desde 2006, quien gana el premio Rostro L’bel del Miss Venezuela, gana la corona. Al menos eso se ha demostrado en los últimos años, exceptuando 2007.
Por ello, Marelisa Gibson Villegas, Miss Miranda, se perfiló como favorita para ser honrada con el título de la nueva insignia de la belleza venezolana.
La noche del jueves, esta espigada joven que estudia Arquitectura, carrera que tendrá que interrumpir por su reinado, heredó el prestigioso galardón de Stefanía Fernández, actual Miss Universo, y también el reto de alcanzar la meta de Osmel Souza: la tripleta de la corona universal.
La flamante Miss Venezuela 2009 para Miss Universo 2010 tiene 21 años de edad y 1.78 cm de estatura y en la gala de elección no sólo fue exaltada como la más bella.
También fue honrada como la mejor vestida, al lucir una impecable columna fuscia tornasol con una transparencia hasta el cuello, cubierta de pedrería, obra del cotizado Gionni Straccia, el mismo que creó los vestidos de Dayana Mendoza, Miss Universo 2008, y de Stefanía Fernández.
El cuadro
Esta nueva edición del concurso de belleza más impresionante de América Latina también fue propicio para escoger a Miss Venezuela Mundo y Miss Venezuela Internacional, honores conferidos a Miss Zulia, Adriana Vassini, y Miss Trujillo, Elizabeth Mosquera. Ambas competirán en sus certámenes el próximo año.
Completaron el top 5 como primera y segunda princesa las aspirantes de Táchira, Mariangela Bonnani, y Amazonas, Jessica Guillén.
Al top diez pudieron llegar las reinas de Distrito Capital, Mérida, Anzoátegui, Aragua y Bolívar.
María de Luz da Silva, de Mérida, fue premiada por el círculo de reporteros gráficos como Miss Fotogénica y Patricia Zavala fue considerada por sus compañeras como Miss Amistad.
Como siempre, “la noche más linda del año” alardeó un espectáculo inigualado por ningún certamen mundial, en el que un majestuoso escenario impactó a los asistentes y televidentes del Miss Venezuela gracias al “mago de la producción” Joaquín Riviera y el “zar de la belleza” Osmel Souza, quienes, pese a la crisis, demostraron que nada es imposible.
Lo insólito
Aunque sobre la mesa desde donde Joaquín Riviera dirigía el último gran ensayo de Miss Venezuela había medicamentos, el productor aseguró que se sentía tranquilo. “Todo está bien, muy coordinado”, afirmó.
El productor recayó a finales del año pasado en Miami, víctima de un accidente cerebrovascular, según fuentes, y muchos creían que no se recuperaría, pero lo logró y llevó a cabo un espectáculo de lujo.
Miss Venezuela 2009, dice Riviera, requirió un gasto extra para reforzar el techo del Poliedro, que está debilitado. “Tenemos un parrillero que pesa más de tres toneladas”, asegura, y cuenta que usarán un nivel de potencia en voltios “impronunciable”. “Nunca hablo de dinero, pero estoy gastando el 25 por ciento más de lo que usé el año pasado, que ya era un dineral”.
Durante el ensayo final, Riviera contó que este año no le tocó trabajar con candidatas sordas a la hora de moverse. “A ninguna le costó agarrar el ritmo”.
Ese cuento no lo repiten las candidatas, que no dudan en señalar a Andrea Veiga, de 22 años, Miss Nueva Esparta, como la “sorda” del grupo.
“No pega una, no canta ni baila”, soltó una de sus compañeras. Y mientras las reinas cruzaban los dedos pensando en quién ganaría, Giselle Reyes, la profesora de pasarela, sufría.
“A Lara, Monagas y Nueva Esparta las tenía que ayudar hasta un minuto antes, sobre todo a Nueva Esparta. Es una belleza, pero también es mi karma. Cómo le cuesta desfilar”. Al final, ninguna de las tres pasaron al top semifinal dejando, por sentado que no todo es belleza. Se debe tener aptitud y potencial en escena.
El certamen duró cuatro horas y media y en él hubo artistas por doquier y el homenaje a Stefanía Fernández, Miss Universo 2009.

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