Honduras
A pocos metros del Parque Arqueológico se encuentra un centro dependiente del Instituto Hondureño de Antropología e Historia, Ihah, donde investigadores nacionales y extranjeros realizan parte de su trabajo.
Se le denomina Centro Regional de Investigaciones Arqueológicas, Cria, y recién el año pasado se sometió a un proceso de remodelación.
Durante las vacaciones de las universidades estadounidenses, en este centro se incrementan las actividades, pues estudiantes y especialistas llegan a Copán Ruinas para colaborar en diferentes proyectos.
Presencia
El Cria tiene ahora dos plantas. En la primera, de acceso restringido, hay laboratorios que utilizan los investigadores de las universidades extranjeras y especialistas nacionales.
Las universidades que tienen laboratorio en el Cria son: Harvard, bajo la dirección de William y Barbara Fash, quienes desde la década de los 80 investigan en Copán; Pennsilvania, coordinado por Robert Sharer y Loa Traxler; Proarco, bajo la dirección del japonés Seiichi Nakamura, que ha realizado importantes hallazgos en el sector conocido como Núñez Chinchilla; y Colgate University, a cargo de Allan Maca.
También la Asociación Copán tiene un laboratorio en el Cria, el cual es coordinado por el arqueólogo hondureño Ricardo Agurcia.
En la primera planta se guardan cerca de 30 mil piezas talladas en piedra por los mayas.
En este piso primero del Cria también están la sala de restauración, donde labora óscar Hernando, y la sala de dibujo, donde encontramos a José Espinoza, quien ha trabajado con diferentes arqueólogos desde 1978.
De acceso público
En la segunda planta del Cria hay una biblioteca compuesta por 900 libros, la mayor parte en idioma inglés, informes de trabajo de campo desde 1978 hasta el presente y mapas cartográficos.
Además está la ceramoteca, un muestrario de cerámica hallada en diferentes investigaciones arqueológicas. Es obra de Cassandra Bill, de la Universidad de Tulane.
Otro espacio es el archivo fotográfico, que cuenta, según Reyna Flores, encargada de la biblioteca, con 7 mil rollos.
Encontramos además a Norman Martínez, de la oficina de registro, y a Fernando López, quien nos ayudó a comprender más sobre la importancia del templo 16 de la Acrópolis y de las estructuras encontradas bajo el mismo.
Comienza el análisis de los huesos de la tumba Oropéndola
Copán Ruinas. Los estudios para determinar a qué gobernante pertenecen los huesos y ofrendas encontradas en la tumba 0801 comenzaron esta semana.
Katie Miller, bajo la dirección de la antropóloga Jane Buikstra, comenzó el lunes a estudiar los huesos encontrados en la tumba bajo el templo Oropéndola.
Los huesos permanecen en los laboratorios del Centro Regional de Investigaciones Arqueológicas, Cria, donde serán analizados por la especialista.
Aunque no presentan el estado deseado, según el arqueólogo Ricardo Agurcia, serán sometidos al análisis para tratar de determinar la estatura, el peso y quizá la nutrición del desconocido gobernante.
Jane Buikstra trabajó en el Proyecto Radiográfico de Copán, con el cual realizó un archivo radiográfico de la tumba Hunal, atribuida a Knich Yax K’uk Mo’, primer gobernante de Copán; la tumba Margarita, considerada la esposa de Yax K’uk Mo’, y el enterramiento central de la tumba Motmot.
También se espera la llegada de Cameron McNeal, del Jardín Botánico de Nueva York, quien estudiará el polen y los restos orgánicos encontrados en las vasijas depositadas en el entierro.
Otra investigadora que participará es la especialista en cerámica Dorie Reents-Budet, del instituto Smithsoniano. Gran parte de las vasijas halladas en la tumba presentan motivos teotihuacanos.
Con el trabajo de la especialista se podría determinar si las importaron de Teotihuacán o las trabajaron en Copán.
Oropéndola junto con Rosalila y otros edificios formaron la cresta de la Acrópolis en el siglo VI después de Cristo.