Honduras
El 21 de junio Johnny Javier Melara Martínez, de 27 años, salió de su casa en la colonia Lempira de Chamelecón para dirigirse a su trabajo en una empresa de seguridad.
Minutos antes se despidió de su esposa y su hija con un “nos vemos en la noche”. Llegó a la parada de bus y la urgencia de llegar a su trabajo le obligó a abordar la unidad por la parte trasera. Transcurrieron unos minutos cuando unos delincuentes gritaron “¡éste es un asalto!”.
El guardia trató de impedir el atraco y los facinerosos lo ultimaron. Su cuerpo quedó tirado en ese bus que cubre la ruta San Pedro Sula-Cofradía. La violencia arrebató la vida a Melara dejando sola a su esposa Suyapa Quintanilla y a su niña de 5 años.
Luto y dolor
“Nunca vamos a reponernos de lo que pasó, todavía recuerdo el cuerpo de mi esposo tirado en el bus”, se lamenta la viuda.
Melara laboraba con la empresa de seguridad Protec Security-Patrol y la compañía se ha hecho cargo de pagar la indemnización a la mujer y a la hija.
La ola delincuencial acabó con los sueños de la familia y la pequeña de 5 años ya no tendrá su piñata de cumpleaños que su papito prometió. El guardia era originario de Pajuiles, Tela, y se abrió camino en la ciudad como guardia de seguridad, trabajo que le sirvió para sostener a su familia por muchos años. “Muchas muertes como la de mi esposo quedan sin justicia y los delincuentes deben de saber que dejan un hogar sin padre y sin sustento”, dice Suyapa.
Con los ojos nublados por las lágrimas, Suyapa mira a su hija, y dice: yo le digo que se olvide de su papito porque ya no volverá con nosotros. “Es difícil, es un dolor que no se soporta”.
Un mal sin remedio
Melara engrosa las listas de guardias de seguridad que han muerto dejando viudas, huérfanos y madres enlutadas.
La muerte de los vigilantes y trabajadores de la seguridad privada siguen aumentando y la mayoría son blanco en sus lugares de trabajo, según el jefe de homicidios de la Policía de Investigación, Óscar Ardón.
De acuerdo al análisis realizado por el jefe policial la causa que prevalece en la muerte de los guardias es el robo de su arma de reglamento.
“Muchas veces los celadores visten su equipo correcto que las compañías les proveen, otras no pero los delincuentes siempre logran su objetivo”. Ardón detalló que la mayoría de crímenes de los trabajadores de la seguridad privada ocurren en horas laborales y según los registros mueren a manos de la delincuencia entre 1 y 2 guardias semanales. “Las muertes se siguen registrando”, señala el oficial.
Un problema social
La socióloga Julietta Castellanos explica que la forma como han venido funcionando las empresas privadas de seguridad, provoca amenazas a la seguridad.
Muchas veces las empresas emplean agentes que proceden de la zona rural y de las zonas urbano marginal, estos agentes residen en las mismas zonas donde viven los responsables de cometer actos ilícitos; además, el uso de uniforme e insignias en las áreas donde residen los convierte, por un lado en blanco de los bandidos, y por otro, en objeto de extorsión para que colaboren con ellos informando de los lugares donde prestan sus servicios.
Detalló que el homicidio y el asalto bancario y otro tipo de negocio son los delitos en los que más se ven involucrados los agentes que prestan sus servicios en las empresas de seguridad privada, situación que deja en evidencia el incumplimiento de los requisitos que establece la ley y que deben de cumplir quienes integran el cuerpo de agentes de estas empresas.
Ultiman a vigilantepor robarle el arma
San Pedro Sula. Un vigilante fue ultimado por dos individuos que lo interceptaron en la siete calle de la colonia Aurora a unos metros del segundo anillo periférico. Dagoberto Morales, 48, se conducía en una bicicleta hacia su hogar, luego de haber comprado algunos alimentos en el mercado Dandy. Según las autoridades de investigación, el móvil del crimen sería el robo de un arma calibre nueve milímetros con la que trabajaba como vigilante de la colonia La Sabana de esta ciudad.
Morales tenía unos cinco años de dar el servicio de vigilancia y residía en la colonia Los Ángeles. Dagoberto se sumó a las estadísticas de muertes de guardias de seguridad.
Datos
Labor. Es una obligación del Ministerio de Seguridad verificar de acuerdo a Ley las condiciones de las empresas de seguridad y que se cumplan todos los requisitos.
Abuso. Algunas compañías de seguridad reportan armas perdidas o daños en las pistolas y con ese pretexto despiden a los guardias de seguridad sin gozar de ningún beneficio.

Comentarios