Honduras
Los teléfonos celulares son la mejor herramienta de los plagiarios y extorsionadores, pero su uso se puede revertir contra ellos para contrarrestar sus acciones delictivas que se han vuelto una pesadilla para la ciudadanía.
Las autoridades fiscales y policiales informaron que a diario se recibe un promedio de 15 denuncias de extorsiones, sin tomar en cuenta la cifra negra, o sea los hechos de ese tipo que no se denuncian y representan una incidencia elevada.
Rafael Fletes, coordinador del Ministerio Público, en una entrevista con editores de LA PRENSA, dijo que, con la tecnología de las telefónicas, los celulares pueden ser un instrumento valioso para combatir el narcotráfico y los homicidios si las empresas les prestan colaboración.
Otro problema que enfrentan las autoridades es que las investigaciones que requieren información de las compañías de teléfonos no tienen la celeridad necesaria por las trabas que genera la ley.
"Grupos del crimen organizado utilizan los móviles como una de sus mejores armas porque les facilitan la actividad delictiva", señaló Fletes.
Refirió que ellos conocen que las telefónicas pueden ubicar un teléfono celular por medio de GPS con un rango de error mínimo.
"Pueden rastrear y ubicar a personas y grupos a través de celulares y dar la exacta ubicación geográfica en tiempo real del sitio donde están haciendo llamadas", dijo el fiscal.
Según el fiscal, las compañías pueden saber si al celular del cual se quiere tener información le han cambiado el chip. Además es posible ubicar las llamadas en un perímetro determinado por medio de las antenas de transmisión.
Apuntó que ese tipo de funcionalidades y otras necesitan saberlas para pedirles a los encargados de esas empresas de teléfonos las herramientas que se podrían utilizar en el combate contra secuestros y extorsiones.
"No hemos podido evolucionar y los secuestradores sí lo han logrado. Ellos utilizan la comunicación como herramienta para cometer el delito y la autoridad no ha podido, a pesar de que están los elementos técnicos. No se ha logrado porque todavía no hemos podido coordinarnos con las compañías de teléfonos para que nos ayuden en la lucha efectiva contra el delito", aseveró Fletes.
Añadió que como autoridad no saben qué pedirles a las compañías "porque no tenemos el conocimiento de todo lo que pueden hacer con los celulares. Es poco lo que sabemos sobre su tecnología".
Barrera legal
Si no es con una orden judicial, no se puede tener la autorización para intervenir un teléfono.
Esa orden se presenta a los juzgados.
El juez tiene tres días para resolver, aunque cuando es algo urgente lo hace en una mañana, una tarde o un día, pero si es un trámite de investigación se tarda cinco o seis días.
"Posteriormente la mandamos a la compañía de teléfonos y ésta remite la información tres o cuatro días después, con la cual se sabe quiénes han llamado, cuándo y de dónde", explicó Fletes.
Aseguró que eso retrasa las investigaciones y que muchas veces facilita la fuga de delincuentes y de información, "los resultados se ponen en riesgo", lamentó.
El coordinador de la Fiscalía agregó que intervenir las llamadas sin orden judicial puede servir a una investigación, pero no en un juicio, porque en todo caso sería una prueba ilícita.
Explicó que el problema legal se puede resolver porque hay un juez de turno 24 horas.
"La idea es hacer un protocolo que permita facilitar esa investigación. Empieza desde la Policía, pasa por el fiscal, después al juez y concluye con las telefónicas de celulares. Este sistema sería un buen boom en el combate contra los secuestros y extorsiones", refirió.
Regulación de chips
El acusador público señaló que, si no se regula la venta de chips y celulares, estos delitos no pueden disminuir.
"El control de la venta de chips y móviles dependerá de cada compañía que quiera ayudar a combatir la delincuencia. Los controles que en la venta de chips podrían ayudar en gran manera, aunque no hay seguridad porque cualquiera se roba un teléfono celular y lo puede utilizar para hacer llamadas".
El abogado dijo que las empresas de telefonía tienen que difundir los mecanismos de bloqueo de celulares porque pocos saben cómo hacerlo después de que se los roban.
Las compañías tienen una tecnología bien avanzada para ayudar a combatir el delito, aseveró el fiscal.
"Si esas empresas nos ayudan, tendríamos un avance para combatir los secuestros y extorsiones. La comunicación es la columna vertebral de una investigación criminal. Si tenemos el control de la comunicación, controlamos al delincuente.
Estas empresas tienen que hacer conciencia sobre la venta de sus aparatos porque no se controla a quien compra el chip o el teléfono, lo único que les importa es la venta. Queremos que controlen la venta del teléfono y los chips", explicó el entrevistado.
Apuntó que necesitan que el Estado, a través de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Conatel, establezca requisitos de control para vender un teléfono y los chips porque cualquiera, sin identificarse, puede comprar un chip en una pulpería.
Enlace y capacitación
Fletes dijo que se han identificado dos problemas puntuales: uno es que no hay un enlace permanente entre las compañías de teléfonos y las autoridades que investigan secuestros, homicidios, narcotráfico o extorsiones y no hay facilidad de comunicarse con alguien directamente que pueda resolver de inmediato.
"Necesitamos que ellos -los dueños de las compañías- pongan personal permanente a disposición de las autoridades policiales y de la Fiscalía que conozca o maneje todas las áreas que ocupamos para investigación.
Que podamos llamarlos a cualquier hora del día y de la noche para que brinden la información que la autoridad le pida", señaló Fletes. Otra cosa que necesitan es capacitación conjunta.
"Queremos que estas empresas de telefonía nos den charlas sobre la capacidad que tienen y con qué herramientas cuentan para combatir los ilícitos".
No hay bloqueo en penal
En torno al bloqueo de llamadas de celulares del centro penal, Fletes dijo: "Hay información de muy buena fuente de que la máquina fue instalada en el presidio y que operó únicamente cinco días, pero que la habían puesto en un lugar donde cualquier persona podía tener acceso a ella".
El fiscal manifestó que supuestamente no había control en el presidio sobre la máquina que bloquea las llamadas porque nunca estuvo con llave ni en un lugar seguro, donde solamente el director pudiera tener acceso a ella.
"En un cambio de director, la máquina la desconectaron, está desaparecida y nadie ha dado explicación sobre ella.
Ya pedimos explicaciones sobre qué pasó con la máquina, pero nadie nos da una razón lógica de dónde está este aparato", afirmó el abogado.
Mencionó que en una reunión que sostuvieron con los representantes de las compañías de teléfonos, éstos les manifestaron que había quejas de los vecinos del presidio de esta ciudad porque no podían comunicarse debido al bloqueo de llamadas, pero les explicaron que se puede hacer una programación adecuada para bloquear sólo la salida de señal del centro penal.
"Cuando estuvo funcionando este aparato en el presidio, los reos botaron los teléfonos y empezaron a presionar a las autoridades del reclusorio para que la máquina dejara de funcionar y creo que por la presión de los reclusos es que ya no funciona.
Veremos si la desaparición y que dejara de funcionar esta máquina configura algún delito. Sí fue comprada por Seguridad y fue malversada, se iniciará una investigación", aseveró Fletes.
Lectores relatan experiencias con extorsionadores
"Si no me contestas el teléfono, te vamos a matar, así que responde porque somos del crimen organizado". éste es un mensaje de voz que un extorsionador le dejó grabado en su celular a una comerciante de la ciudad, quien pidió que no revelaran su nombre por seguridad.
Ella envió su denuncia a Nexos de Diario La Prensa con el objetivo de saber qué hacer ante este delito y mencionó que intentó averiguar de quién era el número de celular del cual le hablaban, pero fue inútil.
También está la historia de un empresario que fue interceptado por los extorsionadores cuando se conducía a su residencia con sus hijos.
Él relató que por dos meses recibió llamadas de personas que en el teléfono se escuchaban educadas.
"Me amenazaban, pero nunca les di importancia. Al ver ellos que siempre les cortaba las llamadas y que no les contestaba el celular, me empezaron a hacer vigilancia", aseveró el empresario.
"Un día, dos hombres bien vestidos, educados y a bordo de una camioneta blanca me interceptaron y me pidieron una dirección. Después de ayudarles por unos minutos, me pusieron un arma sobre la cabeza y el otro sujeto bajó a uno de mis hijos.
Me dijeron que no me querían matar, sino que sólo querían dinero. Al verme imposibilitado, tuve que acceder porque estaba en juego no sólo mi vida, sino la de mis hijos", agregó el empresario víctima de las extorsiones por teléfono celular.
Hay otros relatos de personas que aseguran que cerraron sus negocios y perdieron casas por las extorsiones.
Las autoridades de la Fiscalía aseveraron que las extorsiones por teléfono han crecido en los últimos meses y por eso es necesaria una rápida colaboración de los jueces, las compañías telefónicas y Conatel para usar la tecnología en beneficio de las autoridades.
Recomendaciones
Si tiene identificador de llamadas y recibe una llamada de un teléfono desconocido, no conteste.
Si contesta y le dicen que son alguna mara o del crimen organizado y le exigen dinero, corte la comunicación.
Si las llamadas persisten y si el suyo es un teléfono fijo, desconéctelo 24 ó 48 horas.
Si es un teléfono celular, apáguelo de inmediato o cambie chip preferiblemente.
Instruya a sus empleados para que no den datos de la familia a personas desconocidas que llamen a la casa o lugar de trabajo.
Los extorsionadores suelen identificarse como trabajadores de empresas de servicio para sacar información. Dígales a sus empleados que no atiendan esas llamadas.
Llamar a la Policía Preventiva o de Investigación si está recibiendo llamadas para extorsionarlo.
No dé su número de teléfono celular o fijo a personas desconocidas.
"El celular debe ser de uso exclusivo para una persona, como lo es la cédula".
Mario Perdomo Viceministro de Seguridad

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