Honduras
Al son de los mariachis y en medio de una intensa lluvia fueron sepultados ayer los restos del corredor de autos Aldo Mauricio Medina Castillo, 33 años.
Jefe de Jefes, Piedra en el Camino, Amor Eterno y la canción del Olimpia fueron unas de las melodías que ejecutaron los músicos para despedir al deportista, campeón del torneo nacional de cuarto de milla.
Las investigadores continúan tras la pista de los autores materiales que perpetraron el hecho cuando Medina celebraba el triunfo del campeonato. Los homicidas andaban con pasamontañas.
El crimen ocurrió el domingo pasado en horas de la madrugada en las afueras de un negocio ubicado en el bulevar Los Próceres en primera calle entre la 20 y 21 avenidas de esta ciudad. El corredor recibió múltiples disparos de armas de fuego de grueso calibre.
Último adiós
El sepelio se realizó ayer a las 3.30 de la tarde en un cementerio privado de esta ciudad.
Antes de llevar a su última morada a Medina, se ofició una misa de cuerpo presente en la iglesia San Vicente de Paúl, adonde se pidió por el eterno descanso del alma del velocista.
En el cementerio los presentes dejaron ir un globo blanco en forma de corazón que simboliza la paz.
La familia hizo un llamado a las autoridades para que se investigue su muerte.
Investigación
Edi Morales, jefe de la Sección de Homicidios de la Dgic, dijo que los investigaciones continúan y que es muy prematuro dar hipótesis, pero que tampoco se descartan las que se han vertido.
Una de las hipótesis que se maneja hasta el momento, según las investigaciones, es que el crimen está ligado a apuestas de carreras; mientras que los familiares manejan que la envidia le generó enemistades fatales.
La Policía no descarta que exista otro móvil en la muerte del corredor de cuarto de milla.

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