Honduras
La cúpula de presidentes y empresarios que pertenecen a la Federación de la Empresa Privada de Centroamérica, la República Dominicana y Panamá, Fedepricap, y la Federación de Cámaras de Comercio de CA, Fecamco, se reunieron solidariamente de urgencia ayer en San Salvador, El Salvador, para tratar el tema de la apresurada y casi fallida decisión de los presidentes de El Salvador, Guatemala y Nicaragua de cerrar 48 horas las fronteras con Honduras como rechazo a la destitución del ex mandatario Manuel Zelaya. Hasta anoche a las 8.00 pm, ni el gobierno de El Salvador ni el de Nicaragua habían anunciado la rehabilitación de las fronteras. Hoy, los empresarios esperan que se reanuden todas las exportaciones e importaciones.
No debe haber intervención
La decisión de Fedepricap fue: “Exigimos a los Gobiernos de los países que conforman el CA-4 que de inmediato se abran las fronteras y se cancele el bloqueo comercial a Honduras, que afecta también a los demás países de la región. Porque los temas de carácter político o legal no deben ser resueltos nunca con sanciones económicas y comerciales”.
Indicaron que “cualquier tipo de sanción económica y comercial que se han impuesto a Honduras son gravemente perjudiciales porque afectan en especial a la población y a los pequeños productores y comerciantes de la región... Las medidas de esta naturaleza son inaceptables por constituir violaciones flagrantes a los tratados de integración centroamericana”.
Todos los empresarios coincidieron en que “respetan el Estado de derecho y el orden constitucional de nuestros países. Consideramos que corresponde a los hondureños y a las instituciones democráticas de Honduras resolver esta situación. En este sentido, es importante que se respete el principio de no intervención”.
Los empresarios no cuantificaron las pérdidas, pero apuntaron que son millonarias. “Sólo en un día normal, entre todo el comercio intrarregional, se mueven $ 36 millones, y a Honduras le pertenece un buen porcentaje”, recalcó Amílcar Bulnes, presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada.
Sufrirán los ciudadanos
Rafael Carrillo, presidente de la Fedepricap, dio a conocer su repudio a la decisión, adoptada en Nicaragua por los Gobiernos de la región centroamericana, de cerrar las fronteras con el país. “Esta medida provocará que se limite el comercio intrarregional y cerrar las fronteras es un golpe comercial que afectará directamente a los hondureños, quienes cargarán sobre su espalda el peso de un problema político”, comentó.
José Adán Aguerrí, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, en Nicaragua, explicó que los más “castigados” con el cierre de fronteras con Honduras son los consumidores y empresarios de este país, pues, a diferencia de Nicaragua, Guatemala y El Salvador, “tienen sus propios puertos”. El líder destacó que Honduras es el tercer destino de exportación de Nicaragua después de Estados Unidos y El Salvador.
El Cosep teme que el cierre de las relaciones comerciales fronterizas con Honduras profundice la crisis en el sector exportador nicaragüense a consecuencia de la contracción del mercado internacional por la crisis económica global.
óscar Galeano, miembro del Cohep, concordó con Martín Chicas, presidente de la Asociación Nacional de Industriales, Andi, en San Pedro Sula, en que “esta medida de presión sólo afectará a los pueblos y acentuará la crisis económica en Centroamérica y no resolverá la crisis política”.
Chicas especificó: “Esperamos una rectificación inmediata y que los sectores productivos de cada país hagan ver a sus autoridades el grave error, ya que la decisión afecta a sus países y a su comercio exterior por la limitación del paso y la venta de productos centroamericanos en territorio hondureño y el acceso a Puerto Cortés, por donde exportan muchos países de Centroamérica a terceros mercados. Las pérdidas para ellos serían millonarias si Honduras aplica medidas de reciprocidad”
.
Extienden permisos normales
Mirna Bardales, directora regional de la Secretaría de Industria y Comercio, SIC, acotó que pese a la crisis política y la paralización de exportaciones, han extendido los permisos normalmente.
“Sólo el martes extendimos 98 formularios para todo Centroamérica y cuatro para el resto del mundo y hoy -ayer- entregamos 90 permisos”. Agregó que los que más solicitan son para exportar sandía, naranja, frituras, café y azúcar.
Medardo Galindo, gerente de la Federación de Agroexportadores de Honduras, FPX, lamentó el cierre de fronteras porque afecta al comercio intrarregional.
“El Salvador y Nicaragua son afectados porque Honduras sirve como país de tránsito para el comercio exterior de sus vecinos hacia EUA y Europa”, finalizó.
CA respalda decisión de la UE de cancelar negociaciones
Los países centroamericanos declararon ayer que respetaban la decisión de la Unión Europea, UE, de cancelar la próxima ronda de negociaciones de un acuerdo de asociación, pues “era previsible” que eso ocurriera debido a los problemas políticos que trajeron la destitución del ex presidente de Honduras, Manuel Zelaya.
“Bajo las condiciones actuales de la crisis política en Honduras sabíamos que esto sucedería. La UE y nosotros hemos estado de acuerdo en plantear esto como una posposición temporal”, indicó Amparo Pacheco, viceministra de Comercio Exterior de Costa Rica.
“Esperamos a corto plazo la solución del problema político porque no sólo se afectan las negociaciones del Acuerdo de Asociación con la UE, sino otros procesos que Centroamérica lleva en conjunto, como el de la Unión Aduanera”, agregó la funcionaria. “Respetamos la decisión de la Unión Europea y consideramos que es oportuno esperar que se arregle la situación en Honduras y continuar con la negociación lo más pronto posible”, manifestó Rubén Morales, ministro de Economía en Guatemala. La ronda programada entre el 6 y 10 de julio en Bruselas se suspende y la UE “esperará hasta que la situación se aclare” en Honduras para proseguir las negociaciones con Centroamérica. Ramón Custodio Bruselas, embajador de Honduras en Bruselas, dijo que “esperaba” la decisión de suspender la ronda, sin aventurarse a pronosticar cuándo reanudarían las negociaciones.
