Honduras
La Selección ya está en nuestra tierra con un nuevo objetivo en mente: México.
El combinado nacional arribó ayer de madrugada y, sin perder mucho tiempo, por la noche efectuó su primer entrenamiento antes del juego del miércoles contra los aztecas.
El ambiente en el grupo es de optimismo.
Los jugadores ingresaron en el engramillado del estadio Morazán llenos de felicidad. Uno de los primeros en hacerlo fue el volante del Parma de Italia, Julio César “Rambo” de León, quien con su distinguida jovialidad saludó a los periodistas y aficionados que llegaron a presenciar el entrenamiento.
“¿Cómo están todos? Espero que bien”, fueron las primeras palabras de Rambo. Luego posó con varios aficionados que le pidieron tomarse una foto con él y al preguntarle éstos si podíamos ganarle a los charros, con una enorme sonrisa contestaba que para eso iban a trabajar.
El entrenamiento comenzó a las 7.15 de la noche y, como es casi una norma, los seleccionados realizaron el tradicional rondo para entrar en calor antes de meterse de lleno en los trabajos físicos.
Una vez que entraron en calor, el seleccionador nacional Reinaldo Rueda los llamó al centro de la cancha, les dio una breve charla y separó a los integrantes en tres grupos. Los que jugaron contra Trinidad y Tobago hicieron trabajos regenerativos para no causarles ninguna lesión.
La Selección Nacional tiene planeado entrenar hoy a doble horario en el estadio Morazán. Mañana dará una conferencia de prensa en el hotel de concentración.
