Honduras
La Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción, Chico, confirmó ayer la reanudación de más de treinta proyectos de carretera paralizados por falta de fondos en la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda, Soptravi.
Las carreteras del país pronto estarán totalmente reparadas.
Mario Sandoval, director ejecutivo de la Chico, dijo que esa agrupación empresarial ha gestionado a través de la Secretaría de Finanzas y Soptravi el pago adeudado a las constructoras, que hace más de un mes alcanzó los 400 millones de lempiras.
Garantía
“Esta semana se comenzará a hacer el segundo desembolso de 182 millones (de lempiras)”, agregó.
Los desembolsos garantizan que continuarán la reparación y la construcción de carreteras y caminos a nivel nacional.
Con el flujo de estos fondos se garantizaría que continúe la reparación de los proyectos en peligro de suspenderse y de las carreteras y caminos a nivel nacional en riesgo de deteriorarse.
Estos fondos estarán disponibles a partir de la presente semana y están destinados a pagar los contratos adeudados a las empresas constructoras.
Sandoval aseguró que, a pesar de que las constructoras no habían recibido los pagos por sus servicios, no dejaron de trabajar en los proyectos, pero disminuyeron su nivel de trabajo. “A partir de esta semana garantizamos que se harán los pagos a los contratistas”, afirmó.
Les solicitó a las empresas de la construcción que comiencen a hacer planes para que esos proyectos no sean abandonados.
Fondo vial
El director ejecutivo de la Chico se refirió a la situación financiera del Fondo Vial y dijo que en esta dependencia no hay problema, ya que se están haciendo llamados a licitación para los proyectos de reparación de carreteras del próximo año.
El plan de reparaciones del tramo carretero se realizaría en los meses de verano de 2010 y ojalá no haya atrasos como los de este año.
Los tramos carreteros del país han sido descuidados por las pasadas autoridades de Soptravi, ya que se denunció que la mayoría de las empresas constructoras contratadas para reparar las carreteras eran empresas de “maletín”.
