Estados Unidos
La OEA está aplicando un doble estándar al apresurarse en devolver al poder al derrocado presidente hondureño Manuel Zelaya sin encarar las amenazas a la democracia protagonizadas por Hugo Chávez, dice un editorial del Washington Post.
El artículo, firmado por el jefe de la sección de opinión, Jackson Diehl, destaca la huelga de hambre emprendida por Antonio Ledezma, un líder opositor elegido como alcalde de Caracas en noviembre pero que no ha podido asumir el cargo ya que el gobierno de Chávez lo ha despojado de poderes y de financiamiento. “Ledezma ha lanzado un esfuerzo solitario para llamar la atención del doble estándar que se usa últimamente para lidiar con las violaciones de derechos humanos en la región”, dice.
Ledezma ganó el cargo tan legítimamente como lo hizo Zelaya en 2005, “pero aunque la OEA ha estado unida en exigir el regreso de Zelaya y en suspender a Honduras por violar la Carta Democrática Interamericana, ha ignorado intencionalmente el caso de Ledezma”. Éste tomó su medida de protesta para presionar al secretario de la OEA, José Miguel Insulza, a que investigue el daño a la democracia que ha propinado Chávez; pero Insulza “encarna este doble estándar... es un socialista chileno que requiere del apoyo de Chávez para ser reelegido en el cargo”, dice el artículo.