Estados Unidos
Una conferencia de la ONU alcanzó consenso sobre la necesidad de ayudar a los países en desarrollo a superar la crisis económica mundial, pero Estados Unidos expresó reservas sobre algunas recomendaciones esenciales sobre los medios para lograrlo.
Un documento final fue adoptado al final de esta reunión de tres días, marcada por apremiantes llamados de los países del sur a una profunda reforma de las instituciones financieras multilaterales -FMI, Banco Mundial, etc.- lo cual les daría una voz más fuerte.
Reconocimiento
Su organizador, el presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D’Escoto, aplaudió este resultado viendo en ello el reconocimiento de que los países en desarrollo deben jugar un papel en el advenimiento de una nueva arquitectura financiera mundial.
El documento final afirma que los participantes “consideran imperativo emprender sin demora una reforma completa del FMI”.
Pero el delegado estadounidense John Sammis señaló que “toda decisión sobre una reforma de las instituciones financieras internacionales o de su manera de funcionar es una atribución de sus accionistas y de sus consejos de administración respectivos”.
Por mucho tiempo, la ONU buscó paliar la situación mediante el envío de ayudas a los países necesitados, pero ahora opta por atacar la raíz del problema a través del estímulo a los medios de producción.
