Honduras
En una de las zonas más pobres de Honduras bien puede encontrarse el secreto que salve del hambre y la desolación a miles de familias campesinas en otros países del mundo, según publicó ayer en su página web la BBC Mundo.
Un método agroforestal, desarrollado a lo largo de varios años con el sudor y el amor de campesinos y técnicos, ha permitido lo que antes parecía casi imposible: que a pesar de los imponentes huracanes que asolan América Central, no se pierdan cultivos.
La importancia del método, llamado "quesungual", quedó en evidencia durante una de las mayores tragedias en la historia de Honduras. Cuando el huracán Mitch azotó el país en 1998 dejó a su paso más de 10 mil muertos y destruyó cerca del 40 por ciento de todos los cultivos anuales. Pero en el sur del departamento de Lempira, donde se aplicaba el método quesungual, las plantaciones sobrevivieron.
Fue entonces que Lempira, a pesar de sus elevados niveles de pobreza, se transformó en despensa de alimentos para el resto del país enviando toneladas de maíz y frijoles para rehabilitar la producción de granos a nivel nacional.
El método se ha ido diseminando. Ya se utiliza en otros países centroamericanos y se ha presentado incluso en África. Con la amenaza de huracanes y sequías más frecuentes debido al cambio climático, dar a conocer el quesungual parece ser más importante que nunca.
"Lo que tiene de novedoso el método es que modifica el concepto de agroforestería tradicional. Se trata de construir un sistema que se asemeje a un ecosistema natural, en el que se dejan los árboles y el suelo tiene cobertura", dijo a BBC Mundo Luis Álvarez, asistente técnico del programa para Honduras de la FAO, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
