Honduras
Mientras los pacientes esperan en las camillas para ser atendidos, las enfermeras auxiliares no dan tregua y sostienen un paro indefinido que hoy cumple seis días.
La crisis en el sistema de salud es evidente; los centros de salud están cerrados. En el hospital Leonardo Martínez no están ofreciendo consulta externa y en el Mario Rivas se ha tenido que acudir a los militares para atender la demanda de pacientes.
En las áreas críticas como las emergencias y recuperación sólo está la mitad del personal asignado. Los pacientes, médicos, enfermeras profesionales y demás personal ya sienten la ausencia. "El equilibrio del hospital se mantiene con todo el personal, si alguien falta los que quedan están sobrecargados de trabajo", expresó el neonatólogo Samuel Santos.
Militares atienden a enfermos
Sólo en el Mario Rivas han abandonado sus puestos 355 enfermeras y para cubrir la labor que hacen se cuenta con la ayuda de quince militares. Juan Carlos Zúniga, director del centro asistencial, explicó que los militares que les están ofreciendo apoyo tienen entrenamiento en primeros auxilios. "Los militares nos están ayudando con el traslado de pacientes a rayos equis, ultrasonidos, cuidados básicos de aseo, limpieza de heridas y aplicación de medicamentos vía oral", dijo.
El galeno lamentó que los enfermos tengan que permanecer en los pasillos pues no los pueden trasladar a las áreas de hospitalización porque no hay personal.
"Los dejamos cerca de las emergencias para que tengan un manejo y control adecuado", señaló Zúniga.
El viacrucis de los enfermos
Mientras las autoridades de Salud y las enfermeras llegan a un acuerdo, Gloria Lagos tendrá que esperar para que a su hijo Cristian Orellana le practiquen algunos exámenes.
"Mi mamá sufre de tuberculosis y fui al centro de salud de Medina para que me chequearan a mi hijo porque me da miedo que también esté enfermo. Me mandaron al Leonardo Martínez y también está cerrado", lamentó.
Lo que piden
Marlen Paguada, presidenta de la asociación de enfermeras del Mario Rivas, explicó que entre algunas de las peticiones está la reclasificación, es decir ajustes de salarios de acuerdo con los puestos; además de aperturas de plazas y el pago de ocho meses que se les adeuda a 153 empleados por contrato.
Nerza Paz, viceministra de salud, dijo que aún están esperando la decisión de las manifestantes, puesto que la comisión de Salud les presentó una propuesta que aún está en discusión.

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