Perfil Presidenciable

Felícito Ávila
Felícito Ávila

Felícito Ávila Ordóñez no era un hombre muy conocido, salvo entre los obreros, pues ha sido uno de sus grandes dirigentes.
Al convertirse en un aspirante a la Presidencia de la República, ha tenido oportunidad de estar en foros con el resto de candidatos, lo que le ha generado simpatías con alguna gente que no lo conocía y ahora lo reconoce por sus posiciones definidas y de algún modo coincide con lo que las mayorías pretenden.

Ávila es actualmente el candidato del Partido Demócrata Cristiano de Honduras. Es originario de la aldea El Vado, en Nacaome, Valle. Está casado y es padre de cinco hijos.

Tiene 60 años de edad y es la primera vez que busca la Presidencia por uno de los tres partidos minoritarios del país. Su aspiración es ayudar fielmente a la clase trabajadora.

Fue formado para dirigente obrero y se especializó en cooperativismo básico, dirigencial y administrativo en el país; luego tuvo formación sindical, básica, federal, confederal e internacional en Holanda; posteriormente derecho laboral, derecho agrario, y humanos conforme a la Doctrina Social de la Iglesia, DSI, en Alemania.

También se capacitó en ciencias económicas y sociales en Icaes, Costa Rica; y ciencias políticas y administración pública en Alemania. Como si fuera poco, también estudió gerencia en administración social en la Universidad de los Trabajadores de América Latina, Utal, en Venezuela. Recibió un programa intensivo de organización y formación de cuadros de conducción política y gremial en Utal.

Para seguir su recorrido en el mundo, estuvo en Bélgica, realizando estudios sobre la Concepción Doctrinaria e Ideológica del Pensamiento Humanista y Cristiano. Su preparación ha sido alternada y hasta producto de su trabajo.

Se desempeñó como maestro de educación y luego trabajó en la Secretaría de Educación. Fue maestro guía en el Centro de Capacitación La colmena, en Choluteca; presidente del Sindicato de Empleados y Trabajadores del Snem/ Sietsnem; presidente de la Federación sindical del sur, Fesisur; secretario de Finanzas de la Central General de Trabajadores, CGT, y Secretario General de la Central General de Trabajadores, CGT, una de las tres centrales que aglutina a los obreros en el país.

También fue miembro del Comité Ejecutivo de la Confederación Mundial del Trabajo, CMT, con sede en Bélgica; coordinador del Consejo Nacional Obrero y Campesino de Honduras Conoch; vicepresidente del Instituto Hondureño de Seguridad Social; director ejecutivo de la Fundación para el Desarrollo Social, Económico e Integral de Honduras, Fundeseih; miembro del Comité Ejecutivo de la Central Latinoamericana de Trabajadores, Clat, y miembro del Buró de la Central Latinoamericana de Trabajadores con sede en Venezuela, representa a veinte millones de trabajadores organizados.

Su participación política ha sido muy discreta, pues apenas fue candidato a designado presidencial en la fórmula de Hernán Corrales Padilla, por la Democracia Cristiana de Honduras, en las elecciones generales en 1981.

Sin embargo, en la actualidad es miembro de la Comisión de Modernización del Estado; del Foro Nacional de Convergencia, Fonac; de la Asamblea del Foro de Fortalecimiento de la Democracia, FFD; secretario-director del Régimen de aportaciones Privadas, RAP; representante de la CGT en el Instituto Hondureño de Seguridad Social; miembro en la delegación tripartita para ampliar la iniciativa de la Cuenca del Caribe para los beneficios de la paridad del tratado de libre comercio a los países de Centroamérica y el Caribe; y representante de la Sociedad Civil en el Grupo Consultivo para Centroamérica, en Washington.

Además, es representante de la Sociedad Civil en el Grupo Consultivo para Honduras, en Estocolmo. También es el vicepresidente de la Democracia Cristiana.

Con ese perfil y dada las circunstancias, cree que ahora es la mejor oportunidad para determinar quién impulsará después de este momento crítico que el país pasa y deja al desnudo las consecuencias de las medidas políticas que nunca han sido sinceradas ante la opinión pública y ante la ciudadanía.