Estados Unidos
El público se alineó desde las primeras horas del jueves frente a la Biblioteca Presidencial John F. Kennedy de Boston, donde permanecían en capilla ardiente los restos del senador Edward M. Kennedy, trasladados desde su casa de Cape Cod.
Infografía: El último patriarca de la dinastía política
Sus familiares asistían a una misa privada al mediodía en la mansión de los Kennedy en Hyannis Port, y la caravana motorizada partía una hora después. Su cadáver permanecerá hasta el viernes en Boston, según una nota emitida por el Senado.
La caravana se detendrá en la iglesia de San Esteban, donde su madre, Rose, fue bautizada y en la que tuvo lugar su funeral; atravesará el Rose Fitzgerald Kennedy Greenway, el parque de Boston que ayudó a crear y que lleva el nombre de su madre; pasará frente a Faneuil Hall, donde el alcalde de Boston Thomas Menino tocará una campana 47 veces, una por cada año que Kennedy estuvo en el Senado; y luego cruzará frente al lugar del primer cargo público de Kennedy como ayudante del fiscal estatal.
Una guardia de honor militar se sumará a sus familiares, amigos y empleados y ex empleados en una vigilia ininterrumpida mientras miles de personas pasarán frente a su ataúd cerrado para presentar sus respetos, a partir de las 2200 GMT del jueves. Varias fotos de gran tamaño adornarán la sala.
Un servicio fúnebre con asistencia por invitación tendrá lugar el viernes por la tarde en la biblioteca. El sábado, el presidente Barack Obama hablará en una misa fúnebre privada en la Basílica de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro — llamada comúnmente la Iglesia de la Misión — en el barrio Mission Hill de Boston.
Un empleado de la iglesia dijo que los ex presidentes Jimmy Carter, Bill Clinton, George H. W. Bush y George W. Bush asistirán a la misa de la basílica, construida en 1878.
Fallece Kennedy el “León liberal del Senado”
Estados Unidos, con su presidente a la cabeza, lloró ayer la muerte del senador Edward Kennedy, representante de la dinastía política más importante de su historia y considerado un luchador por la igualdad y los derechos civiles.
“Un importante capítulo de nuestra historia ha llegado a su fin. Nuestro país ha perdido a un gran líder, que tomó la antorcha de sus hermanos caídos y se convirtió en el senador estadounidense más grande de nuestros tiempos”, dijo el presidente Barack Obama.
Manifestaciones similares de cariño, respeto y admiración se repitieron desde todas las instancias de poder, tanto desde las filas demócratas como de las republicanas, que reconocieron en Kennedy, de 77 años, a uno de los mejores políticos que ha engendrado Estados Unidos.
Asimismo, como señal de pesar, las banderas de EUA ondearon ayer a media asta.
El senador, fallecido este martes a causa de un cáncer cerebral, será enterrado el sábado aún no determinada en el Cementerio Nacional de Arlington, aledaño a la capital estadounidense, junto a las tumbas de sus hermanos, el presidente John, y el senador Robert, ambos asesinados, y las de unos 225 mil soldados.
Antes será velado en la Biblioteca Presidencial dedicada a su hermano John F. Kennedy en Boston.
Trayectoria
El político, conocido como el “León liberal del Senado”, al que dedicó 47 años de su carrera política, representaba a un clan que dominó la política de Estados Unidos en los años 60 y que cautivó al país y al resto del mundo con su glamour y también con sus desgracias.
Su muerte en su residencia de Hyannis Port, en Massachusetts, fue dada a conocer a primeras horas del miércoles por su familia a través de un comunicado.
“Hemos perdido el pilar central e insustituible de nuestra familia y la luz de nuestra vida, pero su fe, optimismo y perseverancia vivirán en nuestros corazones para siempre”.
Una ardua lucha
A Ted Kennedy se le diagnosticó un cáncer cerebral en mayo del año pasado, del que fue operado, aunque no se le pudo extirpar por completo.
Pese a su delicada salud, apareció por sorpresa en la Convención Demócrata de Denver, hace justo un año, donde acudió para respaldar la candidatura presidencial de Barack Obama.
Con un discurso emotivo, lúcido y brillante, Kennedy prometió en aquella ocasión estar presente cuando Obama tomará posesión de la Casa Blanca y así lo hizo, participando en los actos de investidura, donde sufrió un ligero desmayo.
Más tarde acudió a la Casa Blanca en abril, cuando Obama firmó una ley que llevaba el nombre del senador para ampliar un programa de servicio comunitario.
Su desaparición se produce justo en el momento en que más le necesita su partido, cuando se discute en el Congreso su ansiada reforma del sistema de salud, por la que Kennedy peleó durante décadas.
El senador deja un legado de lucha por los derechos civiles y por la igualdad de oportunidades para los más desfavorecidos, a lo largo de su extensa trayectoria en la Cámara Alta, para la que fue elegido en 1962, durante la presidencia de su hermano John.

Comentarios