China
Urumqi vivió ayer escenas de gran violencia, aunque esporádicas, cuando un grupo de chinos hanes, etnia mayoritaria, atacó a uigures pese al imponente dispositivo de seguridad desplegado para imponer una frágil calma en la capital regional de Xinjiang.
Decenas de miles de miembros de las fuerzas del orden chinas formaron un cordón de seguridad entre los barrios de los uigures musulmanes y de los hanes en esta ciudad, que sigue bajo tensión después de tres días de disturbios interétnicos que precipitaron el regreso a Pekín del jefe del Estado Hu Jintao desde Italia, donde debía asistir a la cumbre del G8.
Imparable
Esto no impidió incidentes aislados pero de gran violencia en Urumqi, donde los ánimos están caldeados desde los disturbios del domingo, que según Pekín causaron 156 muertos.
Asgar Can, vicepresidente del Congreso mundial de los uigures, la principal minoría de región autónoma del noroeste, en el exilio en Alemania, declaró el miércoles por la noche a la AFP que estimaba la cifra de muertos en los enfrentamientos entre los 600 y los 800.
En dos incidentes distintos, presenciados por periodistas de la AFP, un grupo de hanes propinó una paliza con patadas, puñetazos y palos a unos uigures que estaban en el suelo mientras otros miembros de la etnia mayoritaria los animaba a seguir.
Los uigures salieron de la encerrona gracias a la intervención de las fuerzas de seguridad.
Sin embargo, al caer la noche, el alcalde de Urumqi, Jerla Isamudin, aseguró que “las autoridades controlaban la situación”.
“Bajo el correcto liderazgo del comité regional del partido y del Gobierno, la situación volvió bajo control”, afirmó.
Reporte
La agencia oficial China Nueva también señaló a última hora de ayer que la ciudad “parecía estar tranquila”, pero añadió que se seguían registrando algunos incidentes “esporádicos”.
El jefe del Partido Comunista de Urumqi, Li Zhi, advirtió por su parte que toda persona culpable de asesinato durante los disturbios sería condenada a muerte.
Según la ley china, toda persona declarada culpable de asesinato puede ser condenada a la pena capital. Li Zhi también llamó a la población a la moderación “en particular a los hanes”, que claman venganza tras haber sido blanco de la ira de alborotadores uigures el domingo.
El martes, los hanes invadieron las calles de Urumqi con armas improvisadas. AFP
