Estados Unidos
El obispo británico Richard Williamson del movimiento ultraconservador de Marcel Lefebvre, a quien el papa Benedicto XVI levantó la excomunión en enero, pidió "perdón" por haber negado el Holocausto, informó ayer la agencia católica de noticias Zenit.org.
En una carta dirigida al Vaticano y publicada por la agencia católica tras su regreso a Inglaterra después de haber sido expulsado de Argentina, el obispo pide perdón a las víctimas del Holocausto y a la Iglesia.
"A todas las almas que quedaron honestamente escandalizadas por lo que dije, ante Dios, les pido perdón", afirma en la carta.
"El Santo Padre y mi superior, el obispo Bernard Fellay, han pedido que reconsidere las declaraciones que hice en un canal de televisión de Suecia hace cuatro meses, pues sus consecuencias han sido muy fuertes", escribió.
Arrepentimiento
"Al observar estas consecuencias, puedo decir verdaderamente que lamento el haber hecho estas declaraciones y que si hubiera sabido con antelación todo el daño y las heridas que han provocado, especialmente a la Iglesia, pero también a los supervivientes y seres queridos de las víctimas de injusticia bajo el Tercer Reich, no las habría hecho", explicó.
En la carta, el obispo ultraconservador, de 68 años, cuyas declaraciones desataron la ira de la comunidad judía mundial y la dura reacción de la presidenta de Alemania, Ángela Merkel, sostiene que se limitó a "dar una opinión, de una persona que no es historiador".
La mayoría de los historiadores contemporáneos estiman que seis millones de judíos murieron en los campos de concentración y exterminio erigidos por los nazis en Alemania y en Polonia.
La acción del Papa causó indignación entre grupos judíos. Benedicto XVI criticó posteriormente las declaraciones de Williamson y fustigó a quienes niegan el genocidio nazi o predican el antisemitismo.
La agencia Zenit dijo en su portal de acceso en la internet que la declaración fue divulgada luego que Williamson regresó a Londres el miércoles. El obispo había sido expulsado de Argentina, donde vivía desde 2003, tras la controversia. AFP/AP
