Honduras
El presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, afirmó ayer que no teme que los militares lo derroquen como hicieron con Manuel Zelaya y subrayó que ni éste ni Roberto Micheletti, deberían asistir a su investidura porque “son parte del pasado”.
“No le tengo miedo a nadie”, respondió Lobo, cuando se le preguntó si teme que las Fuerzas Armadas lo saquen del poder.
Lobo, del opositor Partido Nacional, también restó importancia a que el mandatario saliente que asista a su investidura, el 27 de enero próximo, sea Zelaya o Micheletti, ambos del Partido Liberal, porque es al jefe del Congreso a quien corresponde entregarle el poder, según la Constitución.
Por tanto, “ninguno de los dos” (Micheletti y Zelaya) debería estar en la investidura, dijo el presidente electo, y preguntó: “¿Para qué?, si son parte del pasado, el pueblo quiere ver hacia adelante, no hacia atrás”.
Humildad y sabiduría
Lobo subrayó que su triunfo en las elecciones del 29 de noviembre pasado “significa un compromiso enorme con el pueblo”.
“Debo tener la humildad y la sabiduría de entender que el respaldo de un pueblo no es para abusar de mi poder sino para hacer lo correcto”, añadió.
