Honduras
Una cosa es enseñar negocios. Otra es hacerlos. No obstante, las escuelas de negocios de América Latina están abordando ambos desafíos de manera de transformarse en plataformas para crear valor.
Las mejores escuelas de negocios de América Latina están trabajando también por la creación de empresas como mecanismo de diferenciación y en el escalón superior se enfocan en la etapa de desarrollo de las compañías. Algunas incluso invitan a sus alumnos a financiar los planes de negocios que consideran buenos.
El emprendimiento de las escuelas de América Latina, sin embargo, está lejos de generar ingresos millonarios por pagos de licencias como sucede en Stanford o Yale. Las 391 empresas que se han creado en la región suman apenas ventas estimadas de $150 millones. No obstante, los esfuerzos apuntan a incrementar esa cifra lo más rápido posible.
Alianza y estadística
Para eso algunas están optando por la realización conjunta de proyectos con escuelas de ingeniería y diseño industrial, de manera de acercar la innovación y tecnología, por un lado, con la mentalidad mercantil de los estudiantes de negocios. Los centros de investigación de los dos monstruos de São Paulo -FVG y USP-, en tanto, están mucho más enfocados al sector público. En la práctica se han transformado en instancias de investigación aplicada de alto nivel, con productos como los indicadores de inflación o de ambiente de negocios que difunde periódicamente la FGV.
Ambas escuelas se han constituido en referentes obligados a la hora de diseñar y evaluar la política pública en su país y de dotar de profesionales a todas las oficinas del Gobierno federal.
La transformación que están protagonizando estas escuelas forma parte de una visión que dice que los MBA ya no son sólo programas atractivos para colocar habilidades gerenciales en el mercado. Ahora también pueden ser útiles para apalancar la investigación científica y la innovación tecnológica por medio de la creación de empresas que impulsan la creación de valor agregado en sus países.
Producción académica
Pero el éxito empresarial no es el principal argumento que están usando las escuelas para competir por atraer a más y mejores alumnos a sus clases.
Su mayor esfuerzo apunta a constituir un cuerpo de profesores de primer nivel, e incrementar su producción de conocimiento de alta calidad. En total, la producción intelectual de las escuelas de negocios suma en los últimos cinco años más de 500 papers ISI -y casi 2,000 artículos publicados en otras bases-. En esta área, la escuela de negocios latina que posee el mayor índice de producción intelectual es el Itam, seguido de la U. Adolfo Ibáñez y el centroamericano Incae.
El desafío ahora es mejorar la calidad de la investigación. Aunque está subiendo la capacidad para evacuar papers ISI, la relevancia de estos documentos –medida por la cantidad de citas que estos artículos tienen de otros académicos– es baja. Gran parte de ellos no son referencia para nuevos trabajos.
De hecho, los mejores "papers" publicados por académicos signados en escuelas de negocios latinoamericanas alcanzan categoría beta. Ninguno alfa.
La carrera de conocimiento demanda mucho tiempo y esfuerzo, pero aumenta el prestigio y da reconocimiento por parte de las demás escuelas. Por ello, las escuelas están invirtiendo en capacidad para hacer investigación.
De hecho, los profesores que han sido contratados por las escuelas en el último tiempo tienen una alta producción en investigación y son muy atractivos para el mercado.
Nuestro ranquin, a diferencia de otros, evalúa sólo los aspectos relativos a la oferta académica que hacen las escuelas a alumnos y postulantes, independientemente de su prestigio, el cual (para bien o para mal) es una sombra que las persigue por mucho tiempo. "Lo que me gusta del Ranking de América Economía" dice Ernesto Shargrodsky, decano de la Escuela de Negocios de la U. Torcuato Di Tella, "es que es meritocrático. El que hace las cosas bien, sube".
El ranquin
Desde 1998 el Itam se ubica entre las cinco mejores escuelas de la región y desde el año pasado encabeza gracias a la excelencia de su faculty -aunque no con la mayor experiencia en el mundo de los negocios- y a una descollante producción intelectual. Sus debilidades están en el potencial de su red de ex alumnos y su nivel de internacionalización, los cuales están mejorando.
Nuevamente Itam es escoltado por Incae, escuela que, si bien mantiene un "faculty" casi exclusivamente de tiempo completo, sufre la debilidad de no poder contar con la experiencia en sus aulas de hombres de negocios. Pero compensa lo anterior con una gran red de convenios internacionales.
Más atrás se ubican las chilenas U.Adolfo Ibáñez y la Católica de Chile. Un elemento que las distingue es que los profesores de la primera tienen mejor producción intelectual, mientras los de la PUC tienen más experiencia en el mundo de los negocios. La U. de Chile acaba de integrar sus dos escuelas que ofrecen programas de MBA, la de Facultad de Economía y Negocios y la de la Facultad de Ingeniería, en una sola. La Uniandes sigue avanzando, alcanzando el mejor "faculty" regional, mientras la Egade de Monterrey avanza más lento y permite que su competencia le saque ventaja.
Innovación de millones
La vocación emprendedora de las escuelas latinoamericanas sigue el ejemplo de varios casos representativos. Como cuando, en los 30, el profesor Frederick Emmons Terman, del departamento de ingeniería eléctrica de Stanford, convenció a dos de sus ex estudiantes, William Hewlett y David Packard, para que formaran una empresa con él.
El resultado fue una pequeña compañía llamada Hewlett-Packard. Muchos casos le siguieron.
La actividad empresarial de Stanford no sólo ha significado reconocimientos. Según la Office Technology Licensing de Stanford, hasta 2006 esta universidad californiana había recibido $1,090 millones por pagos de licencias.
Por su parte, Yale recibió entre 1997 y 2006 unos $210 millones en royalties por patentes. La mayoría de ellas fueron farmacéuticas y una de las más rentables ha sido Zerit, una de las drogas del coctel medicinal contra el sida.
Unión e inversión
LAS escuelas de negocios latinoamericanas se están vinculando, incluso de manera física con las de ingeniería o diseño. Para el caso una buena cantidad tiene proyectos para mejorar instalaciones conjuntas. "Para que conversen entre ellos… a ver si sale algo", dice María Fonseca, directora de la Escuela del Campus Zona Centro.
Las escuelas están invirtiendo también en profesores, capacitación y producción intelectual.
Ranking de escuelas de negocios américa latina
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