Honduras
La terminal aérea parecía una locura.
Unos mil 800 aficionados, con sus banderas, sombreros, camisas con distintivos alusivos a la Selección Nacional se aglomeraban en el Ramón Villeda Morales, desde horas muy tempranas.
La razón: viajar a presenciar el partido eliminatorio entre México y Honduras. Muchos compatriotas pagaron casi mil dólares a diferentes agencias de viaje por vuelos charter, quienes les ofrecían paquetes turísticos con dos noches y tres días de hospedaje en el DF, por supuesto el boleto para ir a presenciar el juego entre charros y catrachos al estadio Azteca.
Muchos aficionados pasaron una odisea ya que tuvieron un retraso de hasta seis horas por impasses en los permisos.
"Estoy desde las siete de la mañana esperando porque me dijeron que el vuelo salía a las nueve y tenía que estar dos horas antes, después nos dicen que va a salir a las once y ya pasó la hora y no hemos salido", expresó molesto Luis Urbina, pero al tocarle el tema de la Bicolor cambió el semblante y vaticinó un triunfo a favor de Honduras 2-1.
