El próximo Congreso de Costa Rica, electo en los comicios del pasado domingo, será un mosaico de fuerzas políticas, ninguna de las cuales contará con la mayoría necesaria para impulsar proyectos por sí sola, según proyecciones con el 94% de los votos escrutados.
El gobernante Partido Liberación Nacional, PLN, que ganó con holgura las elecciones presidenciales, probablemente se adjudicará 23 de las 57 plazas del Congreso unicameral, dos menos que las que tiene en la actual legislatura.
Esto coloca al partido de la presidenta electa, Laura Chinchilla, algo lejos de la mayoría simple, que son 29 legisladores.
Dos partidos de oposición aumentaron su presencia parlamentaria: el derechista Movimiento Libertario, que pasa de seis a diez representantes, casi el doble de los que logró elegir en las elecciones de 2006, y el Partido Accesibilidad sin Exclusión, Pase, que pasó de 1 a 4 diputados.
Uno de los seis diputados que consiguió el Movimiento Libertario en 2006 acabó la legislatura en otro bando.
Retroceso
El gran perdedor de la jornada fue el Partido Acción Ciudadana, PAC, centro izquierda, la segunda fuerza política del país que perdió seis de los 17 asientos con los que cuenta en la actualidad, aunque aún tiene posibilidades de sumar otro al término del conteo.
El Partido Unidad Socialcristiana, Pusc, logró mantener los seis diputados que tiene en el actual Congreso, a pesar de la condena judicial por corrupción que pesa sobre su fundador y principal líder, el ex presidente Rafael Ángel Calderón 1990-94.
Esperanzas
La presidenta electa de Costa Rica, Laura Chinchilla del partido Liberación Nacional, con su mensaje dialogante y conciliador unido al hecho de ser mujer ha creado grandes esperanzas entre los costarricenses. Chinchilla alcanzó cerca del 47 por ciento de los votos, según datos del Tribunal Supremo de Elecciones, TSE, cifra que casi duplica la obtenida por su inmediato rival, Ottón Solís, quien obtuvo el 25.2%.
En su primer discurso, tras hacerse pública su aplastante victoria dijo “Gracias Costa Rica, Gracias, Gracias, Limón, Gracias Guanacaste, Gracias Puntarenas, Gracias Alajuela, Gracias Cartago, Gracias San José, Gracias Costa Rica”.
“Éste, ciertamente, es un momento de alegría, pero sobre todo de humildad. No traicionaré esa confianza, porque tengo claro que no me ha sido dada como un regalo”, agregó.
Dijo que “no he recibido un cheque en blanco para hacer cualquier cosa” y prometió dialogar con todos los partidos políticos y que mantendrá abierta su puerta para todos los “costarricenses de buena fe”.
“Nadie en el país tiene el monopolio de la verdad, de la sensatez ni de la moral”, dijo la futura gobernante, junto con prometer que mejorará la atención de los servicios de salud pública y que cuidará el medio ambiente.
“Quiero agradecer a mis contendores, y en forma especial a quienes más trabajaron a don Otto Guevara y a don Ottón Solís”, dijo Chinchilla.
“A pesar de nuestras diferencias no tengo duda de que los ha animado un profundo amor por Costa Rica y que quieren lo mejor para nuestro país”, añadió, prometiendo un “compromiso absoluto con la transparencia”.
Agradeció a los hombres que han permitido “que una hija de este país pueda ser Presidenta de la República”.
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