Honduras
El presidente Roberto Micheletti puso de nuevo su cargo a disposición a cambio de que el ex mandatario Manuel Zelaya solicite asilo político.
Ya son reiteradas las ocasiones en que el mandatario Micheletti le propone a Zelaya que ambos desistan de su intención de estar en el poder y de esa manera ceder el cargo a un tercero.
Zelaya es de la postura que no acepta ninguna propuesta que no sea la de su restitución al cargo, a pesar de que la Corte Suprema de Justicia lo acusó por la comisión de 18 delitos. Esas faltas a la ley lo llevaron a salir del poder el pasado 28 de junio.
Desde entonces el país enfrenta una crisis política.
El pasado 30 de octubre ambas partes firmaron el pacto Tegucigalpa/San José, de doce puntos, entre ellos el de pedir al Congreso que dirima la situación de la posible restitución de Zelaya.
Ese pacto preveía que para el 5 de noviembre debería estar conformado un Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional, pero Zelaya no propuso a ninguna persona para que lo representara en ese gabinete.
Zelaya alegó que no aceptaría que nadie comandara ese Gobierno, sólo él.
Desde entonces el representante de Zelaya, Jorge Arturo Reina, abandonó la Comisión de Verificación, pese a que ésta era precisamente la función de la comisión (destrabar impasses en el cumplimiento del acuerdo).
Instan por el diálogo
Micheletti le pidió ayer al ex presidente Zelaya que retorne al diálogo, una petición que también formuló Craig Kelly, subsecretario de Estado de Estados Unidos, que visitó el país en esta semana.
El Congreso espera que la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Público y la Procuraduría General de la República les remitan las opiniones jurídicas para pronunciarse.
La decisión deberá ser respetada por las dos partes, que además se comprometieron en la firma del pacto, a respaldar el proceso electoral y reconocer las autoridades electas.
Kelly reiteró, antes de su partida, que su gobierno respaldará las elecciones y reconocerá a las nuevas autoridades y la decisión que tome el Congreso.
Para el gobernante Roberto Micheletti, “el diálogo está vivo y continúa”. Resaltó que el Congreso es soberano y habrá que respetar su decisión y el tiempo que se tome para pronunciarse.
