Honduras
Nuevamente, desde el estancamiento de las conversaciones y de las acciones, arranca la labor de la Comisión de Verificación del Acuerdo que pone fin a la crisis política.
Especial Crisis Política
El avance llegó hasta la negativa de integración a la mesa de trabajo del representante del depuesto presidente Manuel Zelaya, el ex embajador Jorge Arturo Reina.
Los comisionados se reunieron el sábado en espera de que Reina se incorporara a la mesa de trabajo, pero el representante zelayista se negó a asistir a la cita.
El embajador de Estados Unidos, Hugo Llorens, también se reunió con los representantes de la OEA, así como con la contraparte hondureña en el grupo verificador.
Llorens hizo un llamado para que los involucrados en la solución del conflicto depongan posiciones y se reúnan nuevamente a fin de darle seguimiento al acuerdo que suscribieron el pasado 30 de octubre.
Se espera que las conversaciones sean reanudadas en las próximas horas.
La Comisión de Verificación tenía en su agenda revisar el cumplimiento de uno de los puntos del Acuerdo Tegucigalpa-San José: la instalación de un Gobierno de Integración y Reconciliación Nacional.
Reina se retiró de este proceso porque su tesis es que primero debe restituirse al ex presidente Zelaya para que éste presida el Gobierno de Unidad, pues, a su juicio, ése es el espíritu del pacto suscrito entre las partes en conflicto.
Gobierno de Unidad
Micheletti remitió el sábado a la Comisión de Verificación un borrador del Gobierno de Unidad, que incluye a los candidatos a ocupar las secretarías y subsecretarías de Estado, presidentes y gerentes de instituciones autónomas y semiautónomas.
El gabinete está compuesto por personas pertenecientes a las fuerzas políticas del país y la sociedad civil.
El presidente Micheletti dijo el fin de semana que esperaba las propuestas del ex presidente Zelaya para incorporarlas en el gabinete.
No obstante, ayer, en declaraciones a la capitalina radio Globo, el derrocado presidente Zelaya ratificó su decisión de retirarse del diálogo por considerarlo una “farsa”.
Zelaya le dijo a su entrevistador que la solución de la crisis “queda en manos de la Organización de Estados Americanos, OEA, porque no seguiré siendo partícipe de este teatro montado por Micheletti”.
Según Zelaya, el grupo de Micheletti “tiene voluntad de dialogar, pero no tiene voluntad de resolver la crisis.
Ya no se puede seguir en este teatro en que Micheletti plantea que él debe dirigir el Gobierno de Unidad, lo que constituye una burla más y una bofetada a la comunidad internacional”.
Desde la embajada de Brasil, el derrocado mandatario insistió en que “el diálogo para nosotros se terminó, no vamos a continuar con él porque es falso, es un diálogo que no tiene sentido. Ya son cuatro meses y no veo que tengan voluntad de solucionar esta crisis”.
El Acuerdo Tegucigalpa-San José, que el defenestrado Presidente califica como “letra muerta”, plantea que el Congreso Nacional decida sobre la restitución Zelaya.
El Congreso Nacional espera la opinión jurídica de la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía de la República y la Procuraduría del Estado para convocar a una sesión extraordinaria para que la restitución sea el tema de debate.
Cara a cara
Insta al acuerdo
Roberto Micheletti. Está dispuesto a seguir con el acuerdo e instó a Zelaya a retornar al marco del mismo para conformar el Gobierno de Unidad Nacional.
Diálogo sigue roto
Manuel Zelaya. Reiteró que el diálogo está roto y que el acuerdo ya no tiene valor desde que Micheletti dijo que quería presidir el Gobierno de Unidad.

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