Honduras
El proceso de la encuesta gubernamental ha sido paralizado en el municipio de Trujillo, al tiempo en que las principales vías de acceso al departamento de Colón se mantienen militarizadas por temor a rebeliones de los grupos populares.
Debido a la tensión que se vive muchos centros comerciales están abarrotados, otros han decido cerrar, mientras las gasolineras se han formado largas filas y los principales medios de comunicación de la zona han sido militarizado para evitar que los organizadores de la encuesta se tomen estos medios de comunicación.
Los operativos son permanentes en las carreteras, mientras una población poco informada de los propósitos de la referida encuesta trata de familiarizarse con esta realidad.
El fluido eléctrico ha sido interrumpido en esta región, mientras las supuestas tomas de carreteras por parte de los campesinos de la comunidad Guadalupe Carney, mantienen alarmada a la población, por lo que el ejército hondureño trata de que la situación se normalice.
Las líneas telefónicas están cogestionada y los servicios de Internet se encuentran cerrados debido a la tensión que se vive.
