Estados Unidos
Una decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos facilitará a los inmigrantes que busquen evitar ser deportados tener otra oportunidad de recibir una audiencia judicial.
La decisión se produjo en el caso de Jean Marc Nken, quien vino a Estados Unidos en el 2001 y no se fue cuando expiró su visa.
Nken desde entonces solicitó asilo, se casó con una ciudadana estadounidense y tuvo un hijo, también ciudadano, pero las autoridades de inmigración y los tribunales federales han rechazado reiteradamente sus pedidos de asilo, que alegan la perspectiva de persecución si es enviado de regreso a la nación africana de Camerún, donde dice fue detenido y golpeado por participar en protestas antigubernamentales.
Los tribunales federales de apelación están divididos acerca de qué normas aplicar a los pedidos de bloquear temporalmente la deportación mientras revisan otros casos inmigratorios. El tribunal de apelaciones de Richmond, Virginia, aplicó una norma muy estricta al pedido de suspensión de Nken y lo rechazó.
Sin embargo, el titular de la Corte Suprema John Roberts, al redactar la decisión por votación de 7-2, revocó el fallo del tribunal de apelaciones y devolvió el caso para su reconsideración, diciendo que los tribunales debían usar una norma menos estricta. "La idea es mantener la cuestión bajo revisión en suspenso debido a que el tribunal de apelaciones carece de tiempo suficiente como para decidir sobre mérito", dijo Roberts.
Pero los jueces advirtieron que los tribunales no deberían empezar a ofrecer suspensiones rutinariamente en los casos de deportación.
"El extranjero debe demostrar daños irreparables y una probabilidad de éxito sobre los méritos (de su pedido), además de establecer que el interés de las partes y del público se inclina a su favor", dijo el juez Anthony Kennedy.
Y la amenaza de deportación no es suficiente como para demostrar daño irreparable, advirtió Roberts.
Los magistrados Samuel Alito y Clarence Thomas emitieron los votos disidentes.

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