Honduras
Aunque su gobierno es duramente criticado por no tener un plan de cuatro años, el presidente Manuel Zelaya ofreció ayer uno de 30 años para el país, al comparecer en una rendición de cuentas de su gestión ante el Congreso Nacional, donde se instaló la Cuarta Legislatura.
A un año de entregar el poder conferido por el pueblo hondureño, el mandatario ratificó que respeta la Constitución y apoya la democracia. La expectativa de la comunidad nacional e internacional estaba presente en sus declaraciones, en medio de denuncias de dirigentes del Partido Nacional que estaría gestando un posible rompimiento del orden constitucional aprovechando la coyuntura de la elección de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
Zelaya recordó cómo en el CN, a lo largo de los años, los servidores públicos han jurado por el respeto a la Constitución y las leyes. "Ustedes, honorables diputados de las diferentes bancadas, ya para cumplir tres años el 27 de enero, recibieron de este servidor su juramento y su promesa de ley de respetar y hacer que se respete la Constitución y las leyes de Honduras", expresó. "Hoy vengo a ratificar esos principios, vengo a ratificar esos valores por ser el séptimo presidente en este ciclo democrático, lo que es algo muy importante y significativo para la nación", aseguró Zelaya, lo que generó un sonoro aplauso. "Saludo desde esta tribuna los esfuerzos del pueblo hondureño por consolidarse y buscar mejores derroteros para que impere en nuestra sociedad la ética, la justicia y la solidaridad", manifestó el mandatario en un discurso conciliador y sin ataques para ningún sector de la hondureñidad. "Un gobierno no es un presidente, son poderes del Estado", admitió.
En relación con su informe de gestión, expuso sobre la situación económica del país, aseverando registrar los mejores indicadores de Centroamérica. Expuso que Honduras es el país que tiene los precios más bajos de los combustibles y de la energía eléctrica; además de realizar una inversión social y algunas acciones en el futuro, como la construcción de las terminales aéreas de Palmerola y Copán, también exploraciones petroleras. Adelantó que en el próximo mes de febrero someterá al CN un Plan de Nación hasta el año 2030, para ser discutido y aprobado. Curiosamente, Zelaya alabó en varias oportunidades a Porfirio Lobo Sosa, a quien le reconoció ser el principal impulsor de que se elabore un plan de país a 30 años y de tener una fuerte y consolidada política en materia de seguridad.
Finalmente, saludó a Amílcar Bulnes, presidente del Cohep, y recordó que le dedicó una "bonita canción".
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