Incongruencias legales de Alba

Nicaragua
Nadie sabe cuánto ha recibido el país y el Gobierno no aclara las cifras a pocos meses de las elecciones municipales
Inexactitud en la cifras, que lleva a la corrupción; indecisión entre si la ayuda de Alba es donación o préstamo, e incapacidad para medir el impacto social, es la peor cara que el proyecto de Hugo Chávez y Daniel Ortega muestra en el vecino país.

Inexactitud en la cifras, que lleva a la corrupción; indecisión entre si la ayuda de Alba es donación o préstamo, e incapacidad para medir el impacto social, es la peor cara que el proyecto de Hugo Chávez y Daniel Ortega muestra en el vecino país.

¿Por qué inexactitud en las cifras? "En mayo, el presidente Daniel Ortega, en un evento público, brindó cifras de la cooperación venezolana y habló de 520 millones de dólares en cooperación a través de plantas eléctricas y petróleo. Luego, el 19 de julio, durante el aniversario de la Revolución Popular Sandinista, Ortega habló de otros 200 millones de dólares.

Sin embargo, un informe de hace tres semanas del Banco Central de Nicaragua señaló que la cooperación de Venezuela en 2007 llegó apenas a 184.9 millones de dólares. Las cifras no cuadran y no se ha aclarado la diferencia. Lo único que se ha dicho es que Ortega hablaba de cifras desembolsadas en 2007 y todo 2008", explica Mario Moncada, coeditor de la sección de Economía de La Prensa de Nicragua.

A un paso de la corrupción
Tal inexactitud ha llevado al mismo vicepresidente del país, Jaime Morales Carazo, y los diputados de la Asamblea Nacional, sobre todo los de la oposición, que hayan exigido al BCN y al Ministerio de Hacienda aclarar el tema de las cifras para evitar el manejo oscuro de los fondos.
"Nadie sabe cuántos son los recursos que se han recibido. Ortega habla de 500 millones de dólares -un tercio de nuestro presupuesto- y se sentiría mucho y se verían los cambios, pero eso no es así. De Alba lo único que hemos visto es una partidización que se maneja de una manera clandestina a discreción del Presidente.

Hemos venido abogando porque todos los recursos que vengan de cooperación externa tengan que pasar por el presupuesto, pero el Ejecutivo se ha rehusado aduciendo que son fondos privados. El problema es que los presidentes Chávez y Ortega se han prestado para manejar esos recursos con el fin de que Ortega los pueda utilizar para comprar conciencias de votantes porque, según entiendo, los dineros han sido canalizados a simpatizantes sandinistas. Nos gustaría que se manejara transparentemente", manifiesta Eduardo Montealegre, ex ministro de Finanzas.

La Contraloría -integrada por magistrados liberales y del frente sandinista- no ha investigado el destino y el manejo de los fondos, que ha sido la demanda principal de todos los sectores. Los diputados tampoco han presionado lo suficiente para que los fondos se incluyan para ser transparentes y efectivos, pero cuestionan por qué la cooperación del Alba no está presupuestada como en Guatemala y Honduras.

Alberto Guevara, ministro nicaragüense de Hacienda y Crédito Público, sostuvo ante la Asamblea Nacional la semana pasada que la cooperación no genera "deuda pública ni hoy ni mañana ni en el futuro" y agregó que esa cooperación no está incluida en el presupuesto, porque es de "naturaleza privada".

¿Y el impacto social?

La falta de transparencia es cuestionada muchas veces por los actores políticos, economistas y organismos no gubernamentales que ven cómo la efectividad del apoyo no se puede medir por los pocos efectos que está teniendo en la economía nacional que no logra levantar la productividad o cosas tan esenciales como reducir los precios de los combustibles y los alimentos. "No hemos podido valorar el impacto del Alba porque desconocemos el uso y fruto de los dineros.

Es una danza de millones sin efecto o impacto. La comisión económica del Congreso ha introducido una iniciativa para que, en el caso del petróleo, haya una reforma a la Ley Orgánica de Petronic para que se transparente el uso de los recursos y saber cuánto se está utilizando", concluyó la diputada María Eugenia Sequeira.

El economista, Néstor Avendaño, opina
"La cooperación petrolera, por 69.3 millones de dólares, deja dudas porque 33.8 son donaciones al llamado Fondo del Alba, una institución que todavía no existe".

"Las donaciones al sector público son el único componente que sí se puede llamar cooperación externa -de Estado a Estado- pero apenas es el 10% de los 184.9 millones reportados. Todo lo demás son préstamos y donaciones al sector privado".

"La principal donación al sector privado se da en especies, pero en el informe de liquidación presupuestaria de 2007 aparece el mismo monto como una donación de Venezuela al Presupuesto General de Nicaragua. El Banco Central no compatibilizó esas cuentas".

"Los préstamos al sector privado como la fábrica de sacos Rafia y los préstamos para cooperativas agropecuarias no son recursos de cooperación externa porque ésta debe ser entre Estados".

"La IED va a negocios privados -como las plantas eléctricas administradas por Gecsa-. No se puede concebir que esté administrada por entes públicos".

"El proyecto Alba está más oscuro que la noche. La información se maneja en una forma secreta, recordando la década de los 80, cuando la cooperación provenía de la Urss. Varios colegas hemos argumentando que este tipo de cooperación constituye deuda pública".
"El consejo para Honduras es que registre correctamente todos los recursos y asignarlos de una forma que facilite su pago a largo plazo, independizando a Honduras de los hidrocarburos. Los fondos no son para consumo público".

13/11/2008
German Briceño
german.bricenoSPAMFILTER@laprensa.hn

Nicaragua

Managua
Alba, Daniel Ortega, Nicaragua
   OPSA Todos los Derechos Reservados © 2010